El nacionalismo vasco no surgió de la nada, sino que existía ya un “sustrato identitario” previo asentado sobre varios factores como eran una lengua propia, una configuración territorial propia, varios mitos y leyendas más o menos enraizados en la realidad y una legislación y una fiscalidad diferenciadas. A partir de esos ingredientes, el naciente nacionalismo fue viviendo “un lento proceso de maduración”.

Es una de las tesis que defiende Xosé Estévez, autor del libro 'Orígenes del nacionalismo en Euskal Herria (1893-1923)', distribuido primero por la fundación Nabarralde y ahora reeditado por la editorial Erein. El Foro Larrazabal ha organizado este viernes un acto para conmemorar el 133.º aniversario del juramento de Larrazabal, con el que Sabino Arana explicitó sus ideas públicamente por primera vez, y en él ha participado, con una disertación, el autor.

Estévez, natural de la provincia de Lugo pero afincado en Euskadi, se doctoró en Filosofía y Letras por la Universidad de Deusto, de la que fue profesor entre los años 1973 y 2011. Ha escrito abundantes obras sobre la cultura y el nacionalismo vascos, además de artículos académicos y en prensa. En una conversación telefónica explica que, según se iba acercando en 2025 el 130.º aniversario de la fundación del PNV, vio que había un hueco que llenar. “Esa efeméride, mis años de docencia, las lecturas que tenía acumuladas y un intento de hacer una especie de síntesis divulgativa sin perder el rigor científico fueron los motivos fundamentales que me llevaron a iniciar esa tarea”, sostiene.