El Tribunal Supremo avanzó este viernes que la sentencia por el caso mascarillas está al caer. La "inmediata sentencia" desvelará, entre otras cuestiones, si la supuesta "colaboración con la Justicia" del reconocido comisionista del caso Koldo, Víctor de Aldama, ha sido útil para esclarecer los hechos juzgados, "muy graves", que también afectan al exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su exasesor ministerial Koldo García.PublicidadEn la causa de mascarillas juzgada en el Supremo (Aldama también está imputado en las otras piezas del caso que se instruyen en la Audiencia Nacional), el empresario afronta una petición de siete años de cárcel de la Fiscalía, y de cinco años y dos meses de las acusaciones populares que coordina el PP. Esta petición contrasta con la de los otros dos encausados: José Luis Ábalos y Koldo García, para quienes Anticorrupción pide 24 años y 19 años y medio de cárcel, respectivamente. Lo cierto es que Aldama partió desde una posición mucho más favorable tras prometer "colaborar con la Justicia" en noviembre de 2024, estando en prisión preventiva por el caso Villafuel, un presunto fraude del IVA de los hidrocarburos que se investiga en la Audiencia Nacional y que la UCO cuantifica en 231,7 millones de euros. Esta promesa, sumada a la "amplia declaración" prestada por Aldama ante el juez del caso Koldo, Ismael Moreno, motivó que la Fiscalía Anticorrupción, personada en ambas causas, apoyara su puesta en libertad, a pesar de que se trataba de otro proceso judicial. Como la causa estaba bajo secreto en esos momentos y no había más acusaciones que la Fiscalía, al juez Santiago Pedraz no le quedó más remedio que acceder a dicha petición, aunque le impuso la prohibición de salir de España.¿En qué consiste "colaborar con la Justicia"?"La jurisprudencia ha sido muy amplia con esto de colaborar con la Justicia, lo cual, en casos como este, es un peligro y una tentación", resume José Antonio Martín Pallín, magistrado emérito de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo (la misma que ha juzgado a Ábalos, Koldo y Aldama) y fiscal de carrera.PublicidadEn este sentido, la abogada penalista y exjueza de lo penal Ana Alguacil sostiene que, "aunque jurídicamente no exista un intercambio oficial entre causas, es decir, no hay una norma que diga 'si colaboras en una causa te rebajan automáticamente la pena en otra', en la realidad procesal, la colaboración global de algún investigado sí puede influir en cómo la Fiscalía y los tribunales valoran su situación en distintos procedimientos".En la práctica, esa colaboración no debe servir para exculparse, sino para reconocer los hechos y aportar nuevas pruebas, facilitar documentación o desbloquear nuevas líneas de investigación para que la colaboración sea "determinante, relevante, decisiva y eficaz", como recoge la jurisprudencia en esta materia. El abogado penalista Eloi Castellarnau agrega que los términos de esa colaboración son "pactados" entre las partes. "Si el asunto lo lleva la misma unidad de Fiscalía (en este caso, Anticorrupción), puede pasar y no es infrecuente que el fiscal te llame y te proponga una rebaja de la pena a cambio de una colaboración o al revés". En este contexto, no pasa desapercibido que la defensa escogida por Aldama, el abogado José Antonio Choclán, es reconocido precisamente por llegar a acuerdos con la Fiscalía.PublicidadEn el caso concreto, aunque fuentes fiscales admiten la complejidad del debate que suscita este tipo de colaboraciones, recuerdan que la jurisprudencia del Tribunal Supremo admite que "una colaboración eficaz pueda tener efectos atenuatorios incluso cuando no se refiere exactamente al mismo procedimiento".De pedir prisión a defender su puesta en libertadEn el juicio, el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, negó un pacto con el comisionista y subrayó que se ha limitado a aplicar la ley, esto es, la atenuante analógica de confesión (tras conocer que estaba siendo investigado). "No precisa la Fiscalía de negociaciones, pactos o reuniones con acusados, testigos, o peritos, de otro lado legítimas, por los que con notable mala fe preguntaban las defensas", manifestó.Lo cierto es que el Ministerio Fiscal pasó en menos de un mes de oponerse a su salida de prisión provisional a apoyar su puesta en libertad. "La Fiscalía Anticorrupción la ha apoyado, atendiendo exclusivamente al expreso reconocimiento que el investigado ha hecho de los delitos que se le imputan, a la aclaración de su mecánica comisiva y a haber incluso reconocido la comisión de nuevos delitos, sin que en esta decisión la Fiscalía haya valorado otros aspectos de su declaración", subrayaron entonces fuentes del Ministerio Público para justificar este cambio de posición.Un año y medio después, y juicio mediante, Luzón defendió sin tapujos la rebaja de pena para Aldama. "Si de verdad queremos combatir las organizaciones criminales y la corrupción, debemos recompensar a quienes salen de ese entorno y lo denuncia. De otro modo, la ley del silencio ya bastante extendida –también en este procedimiento–, se impondrá en cualquier investigación de corrupción", remachó en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo.Asimismo, aunque reconoció que "la prueba es tan abundante que la declaración de Aldama no es la determinante y decisiva para la acreditación de algunas de estas conductas, especialmente de aquellas en las que él no ha participado, lo ha sido para avanzar en muchos aspectos de la investigación".Con todo, aunque mantuvo su petición inicial de siete años de pena para Aldama, Luzón abrió la puerta a que, al menos en el corto plazo, el comisionista pueda eludir la cárcel en caso de ser condenado. "Es posible, como hace la acusación popular, apreciar la atenuante como muy cualificada, y es también admisible, y lo hace también su defensa, apreciar o valorar, desde luego, la atenuante privilegiada del apartado 4 del artículo 570", subrayó.Las pruebas de Aldama que valoró el fiscalEn su escrito de conclusiones definitivas, Luzón señaló que el empresario "ha reconocido los hechos que se le atribuyen, aportando detalles sobre la duradera relación" que mantuvo con Ábalos y Koldo, y "detallando la periódica entrega de importantes cantidades en efectivo junto con otras contraprestaciones puntuales realizadas siempre con el mismo objetivo". Estas acusaciones, a su entender, han quedado corroboradas en la investigación.PublicidadMás allá de este reconocimiento, Luzón destacó la documentación aportada por Aldama "que acredita el inicio de unas relaciones con José Luis Ábalos que fueron negadas por este, desconocida por la unidad investigadora". Entre esa información destaca un ejemplar de la agenda de la reunión de Ábalos con el gobernador de la región de Oaxaca en México, Pedro Murat, a instancias de Aldama.Como muestra del supuesto encargo de Ábalos a Aldama para "no tensar las relaciones" con el entonces autoproclamado presidente de Venezuela Juan Guaidó, al mismo tiempo que "templara la situación con el Gobierno de Venezuela", el empresario presentó varios documentos: una fotografía de OKdiario en la que aparecen el comisionista con Guaidó y Henry Ramos Allup, vicepresidente de la Internacional Socialista; fotos de encuentros supuestamente organizados por Aldama entre Ábalos y personas próximas a Guaidó, vinculados a la Internacional Socialista; correos intervenidos a Koldo de una carta de Ábalos con el sello del PSOE en la que invita a Allup a celebrar una reunión en la sede federal del PSOE; el propio documento original de dicha invitación; y la famosa carta en la que Ábalos le nombraba enlace del Gobierno ante Guaidó. Sobre esto último, Ábalos cuestionó en el juicio la veracidad de la misiva porque no contaba con su firma (solo estaba sellada).También, aportó el contrato celebrado con Ábalos para el arrendamiento con opción de compra de un piso en el Paseo de la Castellana, considerado una "garantía del cumplimiento del compromiso por parte de determinadas constructoras de abonar comisiones". PublicidadPor último, el escrito de Luzón pone en valor que Aldama haya aportado información "relevante" en lo relativo al presunto amaño en la adjudicación de obra pública en el Ministerio de Transportes durante el período en el que José Luis Ábalos Meco fue su titular, otra pata de la investigación en la Audiencia Nacional del caso Koldo."Como elemento corroborador de su relato aportó Víctor de Aldama sendos pantallazos de presupuestos con determinadas obras, señaladas como 'disponibles', que le habrían sido remitidos por Koldo García Izaguirre, documentos que, además, aparecían manuscritos en sus márgenes", ´recuerda el fiscal en su escrito. La pericial practicada después, que confirmó su autoría, dio pie a la investigación que "confirmó los extremos revelados" por Aldama, entre ellos, "la participación en tales presuntos amaños de Santos Cerdán, lo que era del todo desconocido para la investigación, así como de determinados empresarios, el reparto de empresas licitadoras entre los acusados y la existencia de un cupo de obras". Acusaciones sin pruebasNo obstante, a lo largo de su "colaboración", Aldama también ha disfrazado de pruebas otras acusaciones infundadas o, al menos, sin el suficiente valor probatorio. Consciente de ello, Luzón aclaró en el juicio que el valor de la declaración de los coimputados "debe verse con muchas reservas". En este sentido, reconoció que "hay otras cosas que dice Víctor de Aldama que no sabemos a día de hoy si son ciertas, si no son ciertas o son abiertamente inciertas, pero no se han tenido en cuenta para la acusación que se formula en este acto".PublicidadEn el juicio, el propio Luzón tuvo que salir al paso de una de las acusaciones más graves lanzadas por Aldama para tratar de rebajar su papel en la trama. "No se trata de establecer un número uno, un dos, un tres, y desde luego no era el número uno el presidente del Gobierno, como con notable desahogo le atribuye ese papel Aldama", expresó el fiscal jefe Anticorrupción.Durante su declaración en la vista oral, Aldama también acusó al PSOE de financiación irregular. Lo hizo en el contexto en el que reconoció el pago de "mordidas" a Ábalos y Koldo a cambio de contratos de obra pública, pero solo respaldó sus afirmaciones en lo que ambos suspuestamente le decían, no en pruebas. También apuntó contra la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, a quien acusó de frustar la compra de unos inmuebles que la SEPI puso a la venta, y contra la exvicepresidenta del Gobierno María Jesús Montero, quien supuestamente dio una "instrucción directa" para el aplazamiento de una deuda de una empresa de Aldama que, según la propia Fiscalía, nunca llegó a producirse. A propósito de esta supuesta gestión, Aldama ha relatado que pagó 25.000 euros en efectivo al ex jefe de gabinete del Ministerio de Hacienda Carlos Moreno, un extremo que este mismo negó ante el tribunal. En un intento de demostrar esta presunta dádiva, Aldama aportó una tarjeta de visita de Moreno, y se refirió a las anotaciones en la agenda de Koldo en las que recogía encuentros del asesor ministerial con Moreno durante la supuesta tramitación del expediente tributario sobre la empresa. PublicidadTambién, aportó unas conversaciones con Moreno, en las que este, como él mismo reconoció, le preguntó por el precio de un piso, ya que le habían presentado al comisionista como un asesor inmobiliario. Por otro lado, el empresario aportó una foto de Aldama junto a Pedro Sánchez en el mitin de presentación de la candidatura de Pepu Hernández para la Alcaldía de Madrid. El comisionista se sirvió de esta imagen para argumentar lo que reiteró en el juicio: que Pedro Sánchez, en privado, le "agradeció" por lo que "estaba haciendo", en relación a las gestiones para posibilitar un viaje oficial a México para "la línea verde del tren maya y la posibilidad de que licitaran empresas españolas". De nuevo, sin prueba alguna que avale su versión.Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, también ha sido uno de los objetivos principales de las acusaciones de Aldama. El empresario aseguró que, según le dijo Koldo, el expresidente canario le pidió 50.000 euros por las presuntas comisiones que ya estaban acordadas con Ábalos y Koldo García. Torres no solo ha negado este extremo, sino que la UCO, en su investigación de los contratos sanitarios por parte del Servicio de Salud canario a la empresa de la trama de las mascarillas, Soluciones de Gestión, no encontró rastro de estas acusaciones.Asimismo, Aldama hizo alusión a las conversaciones recogidas por la UCO sobre contratos de la trama con el Gobierno de Canarias. En ellas, el empresario advirtió a Koldo García que "Torres nos debe una grandísima". En su escrito de alegaciones presentado al juez instructor del Supremo en febrero de 2025, el comisionista explicó que estos favores se debían "a las gestiones que había realizado con anterioridad, facilitando inmuebles para encuentros de diversa naturaleza en los que participaba junto a otras personas el señor Torres. En particular –apunta– fue recurrente el alquiler de un piso en la calle Atocha". Luego matizó que en el caso del ministro "se había tratado de un único encuentro en un piso de la calle Atocha".PublicidadPara justificar que el inmueble fue reservado y abonado por Aldama, este adjuntó el correo electrónico de la reserva a través de la plataforma Airbnb para una estancia comprendida entre los días 9 y 10 de noviembre de 2018. Asimismo, adjuntó una noticia, de fecha 10 de noviembre de 2018, para demostrar que el expresidente canario se encontraba en Madrid, participando en el Comité Federal del PSOE que se celebró en Fuenlabrada.El ministro lo desmintió a los pocos días en una rueda de prensa, en la que enseñó varios certificados de avión de los días en los que Víctor de Aldama le acusó de haber estado en dicho piso de Madrid junto a prostitutas.En este contexto, la acusación popular liderada por el PP considera que Aldama "ha mostrado una actitud colaboradora, contribuyendo al adecuado esclarecimiento de los hechos e incluso facilitando el descubrimiento de otras actuaciones igualmente delictivas". Por ello, pide aplicar una atenuante aún mayor que evitaría su entrada en prisión, una petición que es respaldada por la Fiscalía. Ahora, será el tribunal quien decidirá si el papel de Aldama ha sido tan eficaz para que pueda tener efectos atenuantes tan intensos.