Economistas heterodoxos con posiciones opuestas al Gobierno reconocen que esta vez puede ser distinto a la tablita de Martínez de Hoz, que colapsó en 1980; o la Convertibilidad, que concluyó en crisis a fin de 2001, porque la Argentina tiene un in crescendo Vaca Muerta y minería que se agregan al aumento de la productividad del campo, recursos que no existían hace tres y cinco décadas, que, si bien llegarán a su maduración en 2030, la existencia de ese flujo futuro, como garantía, facilita el puente financiero hasta que la restricción de dólares se haya superado. Y con ese aval, supongamos que “el Messi de las finanzas” Luis Caputo lograra eliminar lo que resta del cepo y llegar a las elecciones de 2027 sin las turbulencias cambiarias de 2025 con un precio del dólar corregido, aun por debajo de la inflación. Incluso con una inflación anual en 2027 de la mitad de lo previsto para 2026 (15% en lugar del 30% actual). Con crecimiento del producto bruto como el de este año, alrededor de 3%, acumulando tres años seguidos de crecimiento del producto bruto, algo que no sucede desde 2009 hasta 2011. ¿Alcanzará esa bonanza para que Milei sea reelecto si esos indicadores se producen con el 30% más rico de la sociedad más próspera y un 70% igual o peor? La batalla cultural se resume en hacerle creer que sí o hacerle creer que no a la mayoría de la sociedad respecto de la posibilidad de materializar una aspiración y convertirla en derecho ejecutable.
No será la economía, sino la cultura
Economistas heterodoxos con posiciones opuestas al Gobierno reconocen que esta vez puede ser distinto a la tablita de Martínez de Hoz, que colapsó en 1980; o la Convertibilidad, que concluyó en crisis a fin de 2001, porque la Argentina tiene un in crescendo Vaca Muerta y minería que se agregan al aumento de la productividad del campo, recursos que no existían hace tres y cinco décadas, que, si bien llegarán a su maduración en 2030, la existencia de ese flujo futuro, como garantía, facilita el puente financiero hasta que la restricción de dólares se haya superado. Y con ese aval, supongamos que “el Messi de las finanzas” Luis Caputo lograra eliminar lo que resta del cepo y llegar a las elecciones de 2027 sin las turbulencias cambiarias de 2025 con un precio del dólar corregido, aun por debajo de la inflación. Incluso con una inflación anual en 2027 de la mitad de lo previsto para 2026 (15% en lugar del 30% actual). Con crecimiento del producto bruto como el de este año, alrededor de 3%, acumulando tres años seguidos de crecimiento del producto bruto, algo que no sucede desde 2009 hasta 2011. ¿Alcanzará esa bonanza para que Milei sea reelecto si esos indicadores se producen con el 30% más rico de la sociedad más próspera y un 70% igual o peor? La batalla cultural se resume en hacerle creer que sí o hacerle creer que no a la mayoría de la sociedad respecto de la posibilidad de materializar una aspiración y convertirla en derecho ejecutable.












