El alto el fuego fue pactado el miércoles tras una ronda de diálogo directo en Washington. REUTERS/StringerEl presidente libanés Joseph Aoun y el primer ministro Nawaf Salam acusaron este viernes a Irán de usar el Líbano “como moneda de cambio” en sus negociaciones con Estados Unidos, al rechazar Teherán el acuerdo de alto el fuego alcanzado el miércoles entre el Gobierno libanés e Israel en Washington.Aoun, en una entrevista con la periodista Christiane Amanpour de CNN, fue directo contra el Gobierno de los ayatolás: “Están matando a nuestra gente y destruyendo nuestros hogares; están utilizando al Líbano como moneda de cambio en sus negociaciones con Estados Unidos. Es inaceptable”. El mandatario maronita rechazó además una declaración emitida el jueves por la Guardia Revolucionaria Iraní y afirmó que Teherán no tiene derecho a interferir en los asuntos libaneses.PUBLICIDADPor su parte, Salam hizo sus declaraciones durante una ceremonia de llamamiento de ayuda humanitaria celebrada en Beirut. “Ayer el pueblo libanés se sorprendió al descubrir que la Guardia Revolucionaria Iraní fue la primera en rechazarlo, antes que cualquier otra parte”, señaló, en referencia al acuerdo de cese de hostilidades.El alto el fuego fue pactado el miércoles tras una ronda de diálogo directo en Washington, donde desde abril se desarrollan negociaciones mediadas por Estados Unidos sin participación de la organización terrorista chií Hezbollah. El texto del acuerdo establecía que cualquier entendimiento para cesar las hostilidades debía alcanzarse directamente entre Líbano e Israel, “y no a través de ninguna vía paralela”.PUBLICIDADIrán exigió que todo acuerdo duradero incluyera al Líbano, mientras que la Guardia Revolucionaria advirtió de que “no habrá calma en la región si los sionistas no se retiran de los territorios libaneses ocupados”. Hezbollah, por su parte, rechazó la propuesta y demandó una retirada israelí completa, al tiempo que instó a las autoridades libanesas a abandonar las negociaciones.Una densa columna de humo se eleva desde el sur del Líbano tras los ataques israelíes, vista desde Nabatieh, Líbano, el 3 de junio de 2026. REUTERSSalam fue explícito respecto al significado político del rechazo iraní: “Esta guerra no es nuestra guerra, no se libra por nosotros, sino en nuestro territorio y a costa de nuestro pueblo”. El primer ministro llamó a los distintos actores libaneses a actuar con “sensatez” y a anteponer los intereses del país, en un mensaje dirigido implícitamente a Hezbollah.PUBLICIDADAoun sostuvo ante CNN que ni Israel ni Hezbollah pueden alcanzar sus objetivos por la vía armada y que la única salida es el diálogo. “Hezbollah también debe comprender que no hay otro camino más que sentarse a hablar; no existe otra forma de resolver este problema y salvar lo que queda del país que no sea a través de la negociación y la diplomacia”, afirmó. El presidente libanés reconoció que resolver un conflicto de cuatro o cinco décadas no es tarea inmediata y pidió paciencia a la comunidad internacional.Mientras se desarrollaban las declaraciones diplomáticas, el ejército israelí atacó múltiples localidades del sur de Líbano y emitió advertencias de evacuación para nueve aldeas, entre ellas Anqoun, donde se refugiaban unas 2.500 personas desplazadas por el conflicto, según informó la agencia estatal de noticias libanesa NNA. Los ataques mataron a nueve personas en seis lugares distintos del sur del país, de acuerdo con la misma fuente.PUBLICIDADUna densa columna de humo se eleva desde el sur del Líbano tras los ataques israelíes, vista desde Nabatieh, Líbano, el 3 de junio de 2026. REUTERSUn equipo de The Associated Press que recorrió la zona constató que amplias franjas del sur han quedado en ruinas. En la aldea de Dibbine, cerca de la localidad de Marjayoun, de la que las tropas israelíes se retiraron el jueves, se observaron metralla y fragmentos de misiles entre los escombros de las viviendas. Fue la primera retirada israelí de un área del sur de Líbano desde que comenzó la última fase del conflicto, a principios de marzo.El presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, aliado de Hezbollah y mediador habitual del grupo, realizó sus primeras declaraciones desde el anuncio del acuerdo del miércoles. En un comunicado escrito, Berri dijo aceptar la retirada de Hezbollah de las zonas al sur del río Litani siempre que coincida con la salida de las tropas israelíes del sur de Líbano. El río Litani, situado a unos 30 kilómetros al norte de la frontera con Israel, marca el límite de la zona de exclusión establecida por la ONU en 2006, en la que Hezbollah tiene prohibida su presencia.PUBLICIDADBerri exigió además que el alto el fuego sea “completo y exhaustivo”, sin excepciones para tierra, mar o aire, y “sin arrasar y demoler todo lo que existe”, en referencia a las amplias zonas destruidas por las fuerzas israelíes.
El presidente libanés acusó a Irán de usar al Líbano “como moneda de cambio” en sus negociaciones con Estados Unidos
En una entrevista con Christiane Amanpour en CNN, el mandatario calificó de inaceptable la postura de Teherán tras la negativa de la Guardia Revolucionaria al pacto alcanzado en Washington con Israel











