El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, volvió a defender este viernes el diálogo para poner fin a los bloqueos y protestas extendidos en el país desde hace más de un mes, aunque en esta ocasión no descartó hacer uso del estado de excepción, mientras avanza la tramitación de un proyecto de ley en torno a esta norma.“Lo único que puedo decir es que con el ministro de Defensa y el de Gobierno veremos el siguiente paso”, señaló al ser consultado sobre las próximas medidas que tomará su Ejecutivo tras 35 días de bloqueos en protesta por sus políticas y más de una decena de fallecidos por los efectos de los cortes en las rutas.El mandatario hizo estas declaraciones en el municipio de Carreras, al sur de La Paz, donde unidades de la Policía y el Ejército efectuaron un operativo para desbloquear la ruta de Río Abajo, una de las principales vías de abastecimiento para la capital, según consignó el diario El Deber, precisando que fue sin enfrentamientos.En este lugar, Paz reafirmó que su gobierno está “priorizando la acción humanitaria, la acción del encuentro y la acción del diálogo”, pero de igual forma se refirió a la Carta Magna y el proyecto de ley de Regulación de Estados de Excepción -que será debatido este sábado en comisión y posteriormente en el pleno del Parlamento- al asegurar que el Estado puede hacer uso de ciertas herramientas para garantizar el orden y proteger a la población. “El Senado ha generado un marco legal para las Fuerzas Armadas. Ese marco legal se tiene que debatir en la Cámara de Diputados. El estado de excepción es una acción que permite la Constitución”, manifestó.El jefe de Estado además explicó que la reglamentación busca evitar vacíos normativos y otorgar seguridad jurídica a las instituciones encargadas de responder ante situaciones que pongan en riesgo el abastecimiento de alimentos, combustibles, medicamentos y otros servicios esenciales para la población, como informó el diario La Razón.De la misma forma, Paz vinculó el debate de la ley con los efectos que han tenido los bloqueos en distintas regiones del país, asegurando que estos solo provocan perjuicios económicos y afectan directamente a miles de familias.“El bloqueo es muerte, el bloqueo es desgracia, el bloqueo es quedarnos sin negocios, el bloqueo es quedarnos sin oxígeno, sin combustible”, argumentó.En este sentido, afirmó que el Ejecutivo boliviano seguirá trabajando junto a las Fuerzas Armadas, la Policía Boliviana y otras instituciones para garantizar la libre circulación y la atención de corredores humanitarios.Este miércoles, el gobierno boliviano nombró a Ernesto Justiniano -quien hasta ahora se desempeñaba en el cargo de viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas-, como nuevo titular de la cartera de Defensa, tras la renuncia de Marcelo Salinas.A esta dimisión se suman la de Beatriz García y Edgar Morales, ministros de Educación y Trabajo, respectivamente, en medio de la crisis política y social en que está sumido el país andino debido a las medidas de presión que buscan la dimisión de Paz.