La historia volvió a repetirse en Santa Marta. La noche del jueves, una alteración del orden público dentro del Centro de Detención Transitorio Sur, ubicado cerca de la Terminal de Transportes, terminó en una nueva fuga masiva de privados de la libertad. LEA TAMBIÉN Veinticinco detenidos aprovecharon el caos generado durante un motín para escapar de las instalaciones y encender nuevamente las alarmas de las autoridades.La reacción de la Policía Metropolitana permitió la recaptura de ocho de ellos en cuestión de horas. Sin embargo, otros 17 continúan prófugos y son buscados mediante operativos desplegados en distintos sectores de la ciudad.No es la primera vez que sucede. Hace menos de tres meses la ciudad enfrentó una situación similar cuando 34 reclusos escaparon de la Estación de Policía Norte en uno de los episodios más graves registrados recientemente. Aquel hecho generó promesas de fortalecimiento de la seguridad, revisiones internas y anuncios de medidas correctivas.Hoy, la ciudad vuelve a enfrentar prácticamente el mismo escenario.Una crisis que se repiteLa fuga ocurrida en marzo todavía permanece fresca en la memoria de los samarios.Las manifestaciones de presos en marzo. Foto:Redes socialesAquella noche, decenas de detenidos lograron abandonar las instalaciones de la estación Norte aprovechando fallas operativas y problemas asociados al hacinamiento que desde hace años afectan estos espacios de reclusión temporal.Algunos fueron al mar, se bañaron y regresaron, otros no volvieron a aparecer. Lo más preocupante es que el episodio todavía sigue teniendo consecuencias.De acuerdo con información conocida por las autoridades, más de la mitad de los fugados durante aquella evasión continúan sin ser ubicados.Es decir, decenas de personas que estaban bajo custodia del Estado siguen fuera de su control. Ahora la cifra vuelve a crecer.Los 17 hombres que escaparon durante el más reciente motín se suman a una lista de prófugos que refleja la magnitud del problema.Centros transitorios convertidos en cárceles permanentesDetrás de estas fugas existe una realidad estructural que las autoridades vienen advirtiendo desde hace años.La policía incrementó la presencia y logró recapturar a 8 fugados. Foto:Redes socialesLíderes sociales como Diego Luque indica que los centros de detención transitoria aunque fueron creados para albergar personas durante periodos cortos mientras eran trasladadas a establecimientos penitenciarios o avanzaban sus procesos judiciales, muestran una realidad completamente distinta.“Muchos detenidos permanecen allí durante meses e incluso años debido al colapso del sistema penitenciario colombiano”, precisó.La consecuencia, según señala ha sido una sobreocupación constante que aumenta la tensión dentro de estos lugares.Fuentes consultadas sobre la crisis carcelaria de Santa Marta han advertido que el hacinamiento, las limitaciones de infraestructura y la insuficiencia de personal de custodia terminan creando escenarios altamente vulnerables.Cada motín, cada protesta y cada intento de fuga son síntomas de un problema mucho más profundo.Delitos de alto impacto entre los detenidosLa preocupación ciudadana aumenta porque muchos de los hombres recluidos en estos centros enfrentan procesos por delitos graves.Entre ellos aparecen investigaciones relacionadas con homicidios, extorsiones, porte ilegal de armas, tráfico de estupefacientes y otros delitos de alto impacto.Las autoridades han reconocido en ocasiones anteriores que algunos fugados han reincidido en actividades criminales después de recuperar la libertad mediante evasiones.“Cada fuga genera una doble preocupación. La primera tiene que ver con el desafío institucional que representa perder el control sobre personas privadas de la libertad. La segunda está relacionada con el riesgo para la seguridad ciudadana”, indica el líder social.La noche del motínSegún la información oficial, los hechos comenzaron cuando varios internos protagonizaron una alteración del orden dentro del Centro Transitorio Sur.Hubo tensión en la zona debido al motín que generó un descontrol en centro de reclusión sur. Foto:Redes socialesLa situación escaló rápidamente y derivó en una revuelta que afectó los sistemas de seguridad y vigilancia.Durante los disturbios fueron reportados daños en equipos del circuito cerrado de televisión y otros elementos utilizados para el monitoreo permanente de los detenidos.En medio del caos, 25 privados de la libertad encontraron una oportunidad para escapar. La Policía activó de inmediato un plan candado en distintos puntos de la ciudad.Patrullas, unidades motorizadas y grupos especializados iniciaron recorridos por barrios, vías de acceso y sectores estratégicos.El resultado inicial permitió la recaptura de ocho hombres. Sin embargo, diecisiete siguen desaparecidos.También fueron iniciadas investigaciones internas para establecer exactamente cómo ocurrió la fuga y determinar posibles responsabilidades.No obstante, las medidas correctivas vuelven a aparecer después de que el problema ya ocurrió. Esa situación ha generado cuestionamientos sobre la capacidad real de respuesta frente a una crisis que parece repetirse una y otra vez.Cada nuevo episodio deja daños en la infraestructura, despliegues extraordinarios de seguridad y largas jornadas de búsqueda. Pero el problema de fondo permanece intacto. LEA TAMBIÉN Mientras las autoridades buscan a los 17 prófugos que siguen libres y reconstruyen lo ocurrido durante la noche de la fuga, Santa Marta vuelve a luchar ya no solo contra la delincuencia en las calles, sino también contra la dificultad para mantener bajo custodia a quienes ya habían sido capturados.También te podría interesar:#ElTiempo #NoticiasColombia #ÚltimaHora Foto:EL TIEMPO
Santa Marta vuelve a perder el control de sus presos: nueva fuga masiva desborda la crisis carcelaria de la ciudad; 17 sujetos permanecen prófugos
Apenas tres meses después de la evasión de 34 reclusos en la estación Norte, otro motín terminó con fugados del Centro de Detención Transitorio Sur.














