El misterio sobre la magnitud de la fuga masiva en La Joyita finalmente quedó despejado. El Ministerio de Gobierno y la Policía Nacional confirmaron una intensa búsqueda de 69 prófugos

La alerta llegó primero como información de inteligencia. En los despachos de seguridad del Gobierno se encendieron las alarmas sobre movimientos y posibles riesgos vinculados a perfiles de alta peligrosidad recluidos en el Centro Penitenciario La Joyita. La respuesta fue inmediata: ejecutar un intercambio y traslado de privados de libertad desde Panamá hacia Chiriquí para dispersar estructuras sensibles dentro del sistema.ContentsEl rastro de la destrucciónPurga y sanciones en marchaHasta 500 reclusos por pabellón

Pero lo que debía convertirse en una operación de control terminó desencadenando una de las crisis penitenciarias más graves de los últimos años en Panamá.

El traslado comenzó desde tempranas horas del lunes 1 de junio. Sin embargo, la medida provocó tensión dentro de varios pabellones. La molestia escaló rápidamente hasta transformarse en un motín, destrucción de instalaciones y una fuga masiva que obligó a desplegar a la Policía Nacional y otros estamentos de seguridad en una operación de contención sin precedentes.