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Conducir en las grandes ciudades de Estados Unidos suele ser una experiencia que pone a prueba la paciencia de cualquier automovilista, y en California esa realidad se siente todavía más en zonas como Los Ángeles y el Valle de San Fernando, donde manejar forma parte de la rutina diaria tanto de familias latinas que van a dejar a los niños a la escuela como de quienes cruzan la ciudad rumbo al trabajo, a la iglesia o al mercado hispano de confianza. El tráfico intenso, los constantes cambios de carril, las largas esperas en los semáforos y los conductores que parecen estar siempre “apurados pero sin prisa” se han vuelto parte del paisaje urbano. Sin embargo, hay ciertas vías donde la tensión se siente más que en otras, al punto de que un estudio reciente señaló a una avenida muy conocida por la comunidad latina del sur de California como la carretera más pasiva-agresiva de todo Estados Unidos.

Un reciente estudio realizado por American River Wellness reveló cuáles son las carreteras que generan más comportamientos pasivo-agresivos entre los conductores en el país. De acuerdo con los resultados, se detectaron desde maniobras poco corteses hasta actitudes que, sin llegar a ser una agresión abierta, terminan convirtiendo cada trayecto en una experiencia desgastante. Dentro de ese ranking nacional, una famosa vía de California obtuvo el primer lugar.