La carretera CA-2 Occidente fue evaluada mediante la metodología del Programa Internacional de Evaluación de Carreteras (iRAP, por sus siglas en inglés), una herramienta internacional que analiza las condiciones de seguridad vial y clasifica las carreteras entre una y cinco estrellas, según el nivel de protección que ofrecen a los usuarios. El estudio identificó deficiencias en infraestructura, señalización y protección para peatones y ciclistas a lo largo de 200 kilómetros del corredor.

El estudio fue elaborado por el Automóvil Club de Guatemala. Durante la presentación de resultados, Salvador Morales, representante del proyecto, explicó que el objetivo del programa no se limita a evaluar la carretera, sino a establecer una referencia sobre cómo deberían planificarse las inversiones viales en el país. “Las vías no solo tienen que estar constructivamente bien hechas. De nada sirve tener el mejor asfalto o el mejor concreto si al final la gente se va a morir. La vía tiene que cumplir su propósito, que es mover personas de un punto a otro de forma segura”, expresó.

Morales señaló que uno de los propósitos del estudio es mostrar modelos utilizados en otros países para priorizar inversiones basadas en seguridad vial. Como ejemplo, mencionó el caso de Brasil, que busca evaluar su red vial para orientar planes de mejora antes del 2030. “Lo que queremos entregar hoy es cuál es el plan de mejora basado en estos factores de riesgo para disminuir la siniestralidad”, indicó.