Un nuevo virus pand�mico siembra el p�nico en Wall Street. La tasa de contagio es alta, aunque solo afecta a los hijos de los ultrarricos del pa�s. Se estima que es necesario tener un patrimonio de 100 millones de euros para estar expuesto. Se llama affluenza y le quita el sue�o a los padres de quienes heredar�n alg�n d�a los grandes imperios financieros de EEUU. El vocablo con el que se ha bautizado al temido virus nace de la combinaci�n de affluence (riqueza) con influenza (gripe). Tiene especial incidencia en hogares donde los hijos crecen totalmente protegidos ante cualquier dificultad gracias al dinero, hasta el punto de que terminan desarrollando una sensaci�n de derecho adquirido sobre la fortuna paterna. En los casos m�s graves, incluso pierden la motivaci�n para lograr cualquier cosa por s� mismos, m�s all� del deseo incontrolable de derrochar el patrimonio familiar.No hay vacuna contra el virus de la affluenza, que campa a sus anchas entre los herederos de Wall Street. Hasta que la ciencia d� con una mol�cula m�gica, la �nica f�rmula que han encontrado los multimillonarios norteamericanos para inocular a sus hijos es enviarlos a alguno de los exclusivos campus de verano que ya no admiten a m�s participantes y donde aprenden a ser herederos responsables. Vendida hasta la �ltima plaza. Hay lista de espera. La mayor�a tienen lugar en sitios discretos, a medio camino entre Nueva York y Silicon Valley. Lejos tambi�n de las tentaciones del dinero. En plena naturaleza, no hay ning�n sitio donde gastar y el momento estrella de la jornada es sentarse al anochecer alrededor de una fogata para compartir los traumas de ser multimillonario.La escena podr�a parecer anecd�tica, pero lo cierto es que es una tendencia al alza en Wall Street, donde las firmas que planifican la sucesi�n en grandes empresas familiares, bancos privados o family offices no solo buscan este tipo de campus, sino que desarrollan programas propios destinados a ense�ar algo que no suele aprenderse en Harvard, Stanford o Wharton: c�mo vivir siendo inmensamente rico sin que el dinero termine convirti�ndose en un problema vital. Es la gran obsesi�n que siempre han perseguido a Warren Buffett o Bill Gates, y que ahora se contagia m�s all� del top ten de las grandes fortunas mundiales.Firmas como BDT & MSD organizan este tipo de campus. Tambi�n entidades como Bank of America. Entre los m�s exclusivos figuran los programas de R360. Para ser miembro de la organizaci�n, hay que tener m�s 100 millones de d�lares. Fundada por veteranos gestores de patrimonio de Wall Street, exige una cuota inicial cercana a los 140.000 euros, adem�s de pagos anuales de 33.000 euros. Cuenta con alrededor de dos centenares de miembros, la mayor�a fundadores de empresas, l�deres que forman parte de la primera generaci�n que busca inmortalizar su legado a trav�s de unos herederos responsables que hagan crecer la fortuna familiar y no se conformen solo con gastarla.Grupo de apoyoEstos retiros mezclan emprendimiento, psicolog�a, liderazgo, relaciones familiares e inversi�n. Los asistentes debaten c�mo manejar amistades cuando proceden de familias multimillonarias. Hablan sobre el s�ndrome de vivir bajo la sombra de padres o abuelos extraordinariamente exitosos. Discuten c�mo afrontar relaciones sentimentales cuando existe una herencia multimillonaria de por medio o c�mo encontrar un prop�sito vital cuando nunca han necesitado trabajar para pagar las facturas o llegar a fin de mes. Son conversaciones que dif�cilmente pueden mantener en otros entornos sin las miradas inquisidoras de quienes les acusan de ser, simplemente, unos malcriados.Hay que tener en cuenta que EEUU atraviesa un per�odo excepcional de creaci�n de riqueza. Entre 2020 y 2025, el 0,0001% m�s rico de la poblaci�n -unas 250 personas- acumul� 2,5 billones de euros de nueva riqueza, seg�n estimaciones de Realtime Inequality. Ajustada a la inflaci�n, esa cifra equivale a toda la riqueza generada por ese mismo grupo durante las cuatro d�cadas anteriores, pero concentrada en un lustro. Ese �xito se replica en otras escalas patrimoniales, aunque el m�ltiplo se reduce gradualmente.Nunca ha habido tantos multimillonarios en el mundo como ahora, y la mayor�a de ellos se concentra en Nueva York, una ciudad que no conoce l�mites cuando de gastar dinero se trata. Tienen entre 50 y 70 a�os. Sus hijos y nietos heredar�n una riqueza sin precedentes, que podr�a sostener varias generaciones, como fue el caso de los Rockefeller, el espejo en el que todos se miran como ejemplo de legado familiar, siempre y cuando no sean v�ctimas de la affluenza, ese virus que se cobr� otros grandes apellidos, como el de los Vanderbilt. Cornelius, el patriarca, amas� una de las mayores fortunas de la Edad Dorada de EEUU. Hoy, pese a que su apellido da nombre a rascacielos, universidades y largas avenidas, de su fortuna pr�cticamente no queda nada tras a�os de excesos de sus descendientes.
Campus de verano solo para ricos herederos de Wall Street
La tasa de contagio es alta, aunque solo afecta a los hijos de los ultrarricos del pa�s. Se estima que es necesario tener un patrimonio de 100 millones de euros para estar...











