05/06/2026 00:30 Actualizado a 05/06/2026 09:28 Persépolis cuenta los cambios que vivió el Irán natal de la autora tras la revolución de 1979. Y con ese relato en primera persona, Marjane Satrapi contribuyó al éxito de otra revolución, más pacífica y menos evidente: cambiar la percepción que muchos lectores tenían sobre el cómic, abrirlo a un público más amplio, hacer que se convirtiera en materia de estudio, de debate o que ocupara espacios en los medios de comunicación y en los museos. Persépolis fue clave en esa otra revolución que tiene que ver con la estima y el valor cultural y artístico de un medio históricamente mirado con desdén. Aunque esa revolución no empezó ni terminó aquí: había arrancado antes con obras como Contrato con Dios o Maus y siguió después con Arrugas o María y yo , entre otras. Persépolis se publicó en una editorial independiente francesa en cuatro entregas entre el 2000 y el 2003 y, al recopilarse en un solo tomo, contribuyó a consolidar el éxito de esa etiqueta, a veces incómoda, de novela gráfica.Página de 'Persépolis', de Marjane SatrapiReservoir BooksEl éxito de público y crítica fue colosal. Hoy es habitual ver a Persépolis en las listas de los mejores libros del siglo XXI, al lado de novelas escritas únicamente con palabras. Desde entonces y ya para siempre, el nombre de Marjane Satrapi quedará unido a esas viñetas en blanco y negro, de formas suaves y amables. Su estilo depura las lecciones aprendidas junto a autores como Guibert, Sfar, Bravo o David B, autor de Epiléptico , quien la animó a dibujar su historia personal.Su obra contribuyó a cambiar la percepción de muchos lectores sobre el cómicPero la obra de Satrapi va más allá de Persépolis . En el terreno de la historieta deja otros álbumes muy notables como Bordados (2003), que nos sumerge en la charla de un grupo de mujeres iraníes que van desvelando sus miedos, remordimientos y secretos más íntimos alrededor de una mesa preparada con un samovar, té y unas pastas. Resulta también memorable, aunque corre el riesgo de quedar eclipsado por el tremendo éxito de su título más popular, Pollo con ciruelas (2004), que vuelve a situarse en la Teherán de su infancia y que emociona gracias a unos personajes inolvidables y a una magistral estructura del relato que atrapa y sorprende al lector. La bellísima y triste historia de amor de un músico que ha decidido no levantarse de la cama hasta que la muerte se lo lleve. Pasión, renuncia y tragedia. Un relato de despedida que resuena aún con más vehemencia tras el inesperado fallecimiento de su autora.Licenciado en Derecho y en Periodismo. Crítico de cómics en el suplemento literario Cultura/s de La Vanguardia. Ha escrito varios ensayos sobre historieta
Las dos revoluciones de Marjane Satrapi, por Jordi Canyissà
Persépolis cuenta los cambios que vivió el Irán natal de la autora tras la revolución de 1979. Y con ese relato en primera persona, Marjane Satrapi contribuyó al éxito de otra revolución, más pacífica y menos evidente: cambiar la percepción que muchos lectores tenían sobre el...












