La muerte de Carlos “Indio” Solari generó una inmediata conmoción en el mundo de la música. Apenas conocida la noticia, artistas de distintas generaciones comenzaron a expresar públicamente su dolor y a rendir homenaje a quien fue una de las figuras más trascendentes del rock argentino y uno de los compositores más influyentes de las últimas décadas.

Entre las despedidas más resonantes estuvo la de Fito Páez, quien eligió un extenso texto para reflexionar sobre la dimensión cultural del ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. “Se fue el líder de una de las más importantes tribus argentinas”, escribió el músico rosarino, que comparó la muerte del Indio con la de un cacique cuya partida provoca desconcierto, angustia y un profundo vacío en su comunidad.

Páez recordó además el único encuentro personal que mantuvo con Solari, a fines de 1988 en los camarines de Cemento. Según contó, el Indio se acercó para señalarle, con afecto y precisión, aspectos de una canción que consideraba que había sido interpretada de manera equivocada. “Me aleccionó como un hermano mayor”, escribió. También destacó su magnetismo personal y su enorme carisma antes de concluir: “Se fue uno de nuestro bando: la convulsionada, salvaje y siempre exótica e imprevisible cultura rock”.