Por Sebastián Rodríguez Mora y Florencia Pessarini |
Buenos Aires (EFE).- Con la muerte de Indio Solari, el rock argentino perdió a uno de los artistas más influyentes de su historia, quien forjó junto a Los Redondos un fenómeno cultural sin precedentes y que llegó a congregar multitudes de hasta 300 mil personas, pese a mantenerse al margen de la industria musical.
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, el nombre verdadero de la mítica banda de Solari, produjeron sus propios discos, controlaron su distribución, cultivaron una relación distante con la prensa y no aplicaron estrategias de mercadeo convencionales. Nunca se sumaron a grandes festivales.
Con el lema «solos y de noche», comenzaron a tocar a mediados de los setenta bajo el manto de clandestinidad de la última dictadura argentina (1976-1983) y estallaron con la revitalización que trajo la vuelta de la democracia.
Seguidores del cantante argentino Carlos Alberto ‘Indio’ Solari asisten a una «misa ricotera» en homenaje tras su fallecimiento, en Plaza de Mayo en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Nehuen Rovediello










