Cambio de chipLas empresas estadounidense se preparan para comprar a sus rivales europeos, despu�s de que Europa haya perdido tres a�os debatiendo sobre soberan�a tecnol�gicaRepartidor de Uber EatsEl MundoActualizado Viernes,
junio
00:28Audio generado con IALA SOBERAN�A TECNOL�GICA es uno de los conceptos m�s de moda en los grandes despachos de Europa. Cientos de empresas ven su oportunidad de erigirse en alternativa al dominio tecnol�gico de Estados Unidos y los pa�ses europeos est�n dispuestos a apoyarla con algo m�s que palabras. Se trata de una reacci�n importante a un problema detectado ya en tiempos de pandemia, pero cuyas primeras acciones tangibles apenas acaban de comenzar a desplegarse tras seis a�os de reflexi�n en los que la brecha no ha hecho m�s que agrandarse, como, de manera casi involuntaria, demuestran los �ltimos pasos de Uber.Cuando se piensa en una Europa aut�noma en lo digital, uno imagina grandes empresas de inteligencia artificial, microchips o incluso misiles con el sello made in Europe. Sin embargo, el dominio tecnol�gico se ve tambi�n en los asuntos m�s mundanos, mucho m�s presentes en el d�a a d�a de los ciudadanos. De las aplicaciones que usa semanalmente, �cu�les se han hecho en Europa? Quiz� la del banco, alguna cadena de tiendas en la que compre online, pero de compa��as nativas digitales probablemente solo use dos: las de reparto de comida y las de transporte de pasajeros, y puede que por poco tiempo.Uber es la gran favorita para comprar Delivery Hero, la mayor aplicaci�n de reparto de Europa y due�a entre otras de Glovo. La alternativa para que este grupo no acabe en manos del gigante estadounidense es DoorDash, otra empresa norteamericana que acaba de adquirir la brit�nica Deliveroo, reduciendo a�n m�s el cupo de empresas europeas en el sector.En el transporte de viajeros, Uber prepara su ofensiva final con sus coches aut�nomos. La empresa estadounidense tiene mucho m�s m�sculo financiero para invertir en esta tecnolog�a que sus rivales europeos como Cabify y Bolt. Esto le permitir� comprar m�s y, eventualmente, reducir el n�mero de conductores, lo que supone una ventaja competitiva en costes.La situaci�n que se vive en dos de los sectores que m�s dinero movieron en la d�cada de 2010 es an�loga a lo que ocurri� con las redes sociales en eseperiodo. Mientras Europa dedica a�os a debatir qu� hacer para ser m�s competitiva, sus tecnol�gicas pierden terreno d�a a d�a. El peso europeo en nuestros m�viles es cada vez m�s peque�o y la tarea para recuperar la soberan�a m�s grande.















