Editorial Expansi�nActualizado 5
JUN.
2026 - 13:27El ministro de Hacienda, Arcadi Espa�a.Marta Fern�ndezEuropa PressEl reparto de las entregas a cuenta del sistema de financiaci�n auton�mica correspondientes a este a�o consagra el agravio percibido por la mayor�a de los gobiernos regionales que forman parte del r�gimen com�n ante el trato preferente que recibe la Generalitat catalana en pago a los pactos de Pedro S�nchez con los partidos separatistas.El desglose confirma que Catalu�a y Andaluc�a absorben un 40% de los recursos entregados a las Administraciones territoriales para el sostenimiento de sus servicios p�blicos, mientras que la Comunidad Valenciana -la peor financiada seg�n todas las mediciones disponibles- ingresar� la mitad que la regi�n que preside Salvador Illa. Madrid, que realiza las mayores contribuciones a los mecanismos de solidaridad entre autonom�as y cuya poblaci�n se ha disparado en los �ltimos a�os, ve limitadas sus transferencias al 14% del total pese a sumar ya el 15,4% de los residentes en Espa�a. Si se a�aden las liquidaciones positivas correspondientes a 2024, crece la brecha con las comunidades que m�s desembolsos reciben de las arcas del Estado. Esta distribuci�n desigual es consecuencia del desequilibrado sistema de financiaci�n regional que los ejecutivos auton�micos reclaman actualizar desde hace a�os para hacerlo m�s equitativo y ajustado a sus necesidades actuales de gasto, que han cambiado de forma sustancial desde el a�o 2014, cuando deb�a haberse actualizado. Sin embargo, la propuesta de reforma elaborada por la exvicepresidenta, Mar�a Jes�s Montero, que su sucesor al frente del Ministerio de Hacienda, Arcadi Espa�a, se ha comprometido a llevar a la pr�ctica, no s�lo no los corrige, sino que los acent�a al encajar a la fuerza la financiaci�n de privilegio pactada de manera bilateral por el Gobierno con los separatistas de ERC a cambio de la investidura de Salvador Illa, y asumida por �ste como propia. Moncloa conf�a en engrasar las negociaciones para la reforma gracias a las entregas a cuenta r�cord, pero el rechazo del resto de regiones a su plan es transversal: dos gobiernos auton�micos controlados por el PSOE, como los de Asturias y Castilla-La Mancha se han posicionado p�blicamente en contra del modelo condicionado por la entrega de m�s recursos del Estado a la Generalitat catalana, que tambi�n contempla una aplicaci�n parcial del principio de ordinalidad y un reparto arbitrario de los nuevos fondos para paliar los efectos del cambio clim�tico en las regiones mediterr�neas.Opini�nEditorialPol�ticaeconom�a













