Pacientes consultados en centros de salud describieron tos, inflamación de garganta, cansancio y fiebre durante las últimas semanas.Publicidad5 de junio, 2026 - 06h00“No podía hablar. Me dio tos y me faltaba el aire. Ni en COVID tuve esos síntomas”. Así describe Gloria Torrico, de 43 años, el malestar respiratorio que apareció de un día para otro y que, dos semanas después, todavía le provoca molestias en la garganta y episodios de tos.La residente de Guayacanes recordó que una noche terminó su rutina habitual sin ninguna novedad. Al día siguiente empezó a sentir la garganta inflamada, con una dificultad para tragar y una sensación de cansancio que le impedía realizar sus actividades con normalidad.Aunque no presenció fiebre, decidió acudir a consulta médica, donde recibió un diagnóstico de faringitis.Publicidad“Me sentía cansada, me dolía el cuerpo y me ahogaba. Lo más fuerte era la garganta. No podía hablar”, relató.Historias similares se escuchan en estos días en centros de salud públicos. Al Hospital Bicentenario acuden personas con síntomas como tos, dolor de garganta, congestión nasal, fiebre y malestar general.Entre ellos había personas que llevaban varios días con síntomas y buscaban una evaluación para descartar complicaciones o recibir tratamiento para aliviar la tos y la inflamación de garganta. PublicidadPublicidadAnálisis de las cifras municipales de GuayaquilLas cifras municipales muestran un ligero incremento en este tipo de consultas durante el último mes. Datos de la Dirección de Salud e Higiene del Municipio de Guayaquil indican que en mayo de 2026 se registraron 6.510 atenciones por enfermedades respiratorias, frente a las 6.305 reportadas en abril.Esto, según datos del cabildo, representa un aumento del 3,25 %.PublicidadSin embargo, al revisar el comportamiento acumulado del año, los registros muestran una reducción frente al mismo periodo del año anterior.Entre enero y mayo de 2026 se contabilizaron 38.889 atenciones por enfermedades respiratorias. Mientras que en igual periodo de 2025 se registraron 46.556, lo que representa una disminución del 16,47 %.Luis Maridueña, de 17 años, también enfrentó un cuadro similar en los últimos días. Su madre, Narcisa, contó que comenzó con fiebre y dolor de cabeza durante el fin de semana. Aunque los síntomas le permitieron retomar sus actividades laborales pocos días después, acudió a una consulta médica para determinar el origen del malestar.“Le dijeron que era una infección que estaba circulando y le enviaron medicinas”, comentó la mujer mientras esperaba atención en la casa de salud.PublicidadFactores climáticos y recomendaciones médicasLa médica general Doris Moya explicó que los procesos respiratorios que actualmente se observan en consulta guardan relación con las condiciones climáticas registradas durante la temporada invernal.“Continuamos con humedad, calor y lluvias intermitentes. Eso crea condiciones favorables para que aparezcan estos cuadros respiratorios”, indicó.La especialista agregó que los síntomas pueden variar de una persona a otra. Aunque la tos suele ser una de las manifestaciones más frecuentes, también se presentan malestar general, dolor articular, congestión, dolor de garganta e incluso trastornos digestivos.“En la mayoría de casos son procesos virales, pero siempre debemos estar atentos a la evolución de los síntomas para descartar infecciones bacterianas”, explicó.La presencia de cuadros similares dentro de los hogares fue una situación repetida entre varios pacientes consultados. Gloria contó que su hija de 17 años también empezó a presentar molestias respiratorias en los días posteriores, aunque logró recuperarse rápidamente.La médica señaló que, ante la circulación de estos virus, las medidas preventivas continúan siendo las más efectivas para reducir los contagios.Entre las recomendaciones constan el lavado frecuente de manos, el uso de mascarilla en espacios cerrados o poco ventilados, la desinfección de superficies de contacto frecuente y una adecuada manipulación y cocción de alimentos.También recomendó evitar la automedicación y acudir a un profesional de salud cuando los síntomas persisten por varios días o aparecen señales de alerta, como dificultad para respirar, fiebre prolongada o deterioro del estado general. (I)