La amenaza de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos volvió a encender las alarmas entre exportadores y productores guatemaltecos. Ante una nueva investigación impulsada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), representantes del sector exportador y agropecuario consideran urgente que el Gobierno de Guatemala tome medidas para evitar que el país sea incluido en un esquema de sanciones comerciales relacionadas con la prevención del trabajo forzoso en productos importados.
Las acciones prioritarias, según los empresarios, pasan por exigir la entrada en vigencia del Acuerdo de Comercio Recíproco firmado entre Guatemala y Estados Unidos en enero de 2026, así como presentar evidencia y argumentos técnicos que demuestren que el país está cumpliendo con los compromisos asumidos para prevenir el comercio de mercancías producidas mediante trabajo forzoso.
La preocupación surge después de que la USTR propusiera la aplicación de aranceles adicionales de entre 10% y 12.5% a 60 economías evaluadas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio estadounidense. Según la entidad, dichas economías no han adoptado o implementado adecuadamente medidas para impedir el ingreso de productos vinculados a prácticas de trabajo forzoso.












