En la película El cabo del miedo de Martin Scorsese, Max Cady era un violador que descubría que su abogado defensor había ocultado una prueba en el juicio para que le cayera la pena máxima. La víctima menor de edad era promiscua y, en ese contexto social, este dato podría haber servido como atenuante para la sentencia. Después de salir de prisión, el violador decidía vengarse de Bowden, el abogado.Con Robert De Niro, Nick Nolte, Jessica Lange y Juliette Lewis, la película se convirtió en un clásico del suspense: una historia de acoso y terror con incluso una insinuación sobrenatural para reforzar la idea de Max Cady como la personificación de un mal esencial. Rebajar la tensión no era una opción mientras la familia Bowden se encontraba cada vez más acorralada y desesperada.Robert De Niro en la escena más terrorífica de toda la versión de 'El cabo del miedo' de Scorsese. PropiasAhora, con la producción y bendición de Scorsese y Steven Spielberg, Cape Fear intenta a partir de este viernes traducir esta maldad a Apple TV con Javier Bardem como sucesor de De Niro.Su Max Cady no es un violador sino un hombre que pasa 17 años en prisión por el asesinato de su pareja embarazada, que recibió más de 30 puñaladas. Cuando su antigua amante confiesa el crimen antes de suicidarse (y habiendo recibido una enigmática llamada), Max sale en libertad. De repente, Anna Bowden (Amy Adams), su abogada durante el proceso judicial, se lo encuentra en todas partes.Los dos hijos adolescentes sufren la maldición del adolescente insoportable.Apple TVAparte de estar segura de que Max era el asesino, Anna está inquieta porque se casó con el fiscal (Patrick Wilson) después del juicio y, además, ambos esconden un secreto que causaría la ira del condenado. Pero Max tiene un plan y aprovecha su estatus de celebridad para acercarse al matrimonio mientras Zack (Joe Anders) y Natalie (Lily Collias), los hijos de los Bowden, empiezan a vivir experiencias inquietantes.En vez de reconocer la novela de John D. MacDonald como la única obra en la que se basa, la serie acredita en su cabecera la película de J. Lee Thompson con Robert Mitchum y Gregory Peck, estrenada en 1962, y la versión de 1991.Ojalá esta dinámica tuviera más tensión.Apple TVLa mención es necesaria: Cape Fear no intenta desmarcarse de la sombra de Scorsese sino que la dirección de Morten Tyldum (Passengers) toma como referencia las elecciones estilísticas del cineasta. Los zooms constantes, la música (y su forma de irrumpir en el metraje) o la imagen en negativo están presentes mientras se intenta evocar la idea del cine de los 90 en televisión, como recordatorio de unos tiempos mejores.Lamentablemente, estos recursos son casi los únicos elementos estimulantes de la serie junto a un Bardem que devora cada escena con el uso de su voz y su presencia, y la vegetación como instrumento para dar una identidad visual parcialmente nueva a la adaptación.“Y, episodio a episodio, los anzuelos para mantener el misterio se hacen irritantes y casi solo queda la opción de reír ante la acumulación de momentos ridículos”El guionista Nick Antosca (The Act) convierte la premisa de la película en una historia de diez episodios donde, a medida que se normaliza la rareza y el acoso, se pierde la tensión. Sin embargo, el pecado es la torpeza de los diálogos y de las tramas, sobre todo cuando aparecen los hijos de los Bowden, dos adolescentes insoportables y de acciones pocas veces justificables.Y, episodio a episodio, los anzuelos para mantener el misterio de Cape Fear se hacen irritantes, se fuerza la habilidad del espectador de creer la historia y casi solo queda la opción de reír ante la acumulación de momentos ridículos. Incluso decepciona la dinámica entre Bardem y Adams, solvente pero sin adueñarse de la pantalla.