Javier Pérez Dolset, el compañero de aventuras de Leire Díez, la conocida como fontanera del PSOE, no pasa por su mejor momento. El empresario, que presuntamente ha participado en la operación para investigar a jueces, fiscales, policías y periodistas calificados como enemigos de Moncloa, ha recibido una sentencia del Tribunal de lo Mercantil número 11 de Madrid que le obliga a pagar 28 millones de euros de sanción por el concurso de acreedores de Zed Worldwide, el grupo tecnológico del que era su principal ejecutivo. Según el auto del juzgado, Dolset y varios de sus consejeros y directivos son responsables de la quiebra de la citada sociedad, que se declaró en concurso en noviembre de 2016. Una insolvencia derivada de la incapacidad para atender las obligaciones por un crédito impagado de 140 millones de euros, que el fundador de ZED atribuyó a maniobras corporativas llevadas a cabo por Letterone. Una sociedad holandesa propiedad de Mihail Fridman, un multimillonario ruso con un patrimonio de unos 18.000 millones de euros, al que acusó de querer quedarse con la compañía. Tanto el administrador concursal como el Ministerio Fiscal coligieron que los administradores de ZED fueron los culpables de su insolvencia. Es decir, que actuaron con negligencia o dolo en su actuación como gestores. Por ello, el juez Manuel Ruiz de Lara considera que “carece de verosimilitud” que siendo Pérez Dolset y Óscar Aguado, el director financiero, los responsables de la elaboración de la contabilidad, sostuvieran que las cuentas anuales habían sido manipuladas por la administración concursal. El juez considera que el empresario cometió diversos alzamientos de bienes entre las distintas sociedades de ZED, así como desvío de fondos a empresas personales, dedicadas a deportes como el 'kitesurf'. También le acusa de “irregularidad contable relevante consistente en mantenimiento de saldos relevantes en posiciones activas y pasivas con filiales del grupo”. Solo en 2013, ejercicio en el que empiezan los problemas de solvencia de la matriz, el auto indica que “neteando todas las posiciones entre empresas del grupo y asociadas, el saldo resultante sería de -83.758.372 euros, que supone el -117,77% del total activo con empresas del grupo y vinculadas”. El juez sostiene que “de esta forma se mantienen de manera irreal saldos con empresas vinculadas, distorsionando el tamaño empresarial de la concursada, siendo constitutivas de irregularidades contables relevantes para la comprensión de la situación patrimonial y financiera de la concursada”. Pero, por si fuera poco, el magistrado sostiene que Pérez Dolset derrochó dinero de ZED en “gastos no justificados”, como el uso de un 'jet' privado por 134.580 euros, viajes a las Maldivas con invitados por 63.998 euros, facturas suntuarias por 57.755 euros, facturas a una agencia de investigación privada por casi 21.000 euros y el alquiler de fincas por cerca de 99.000 euros y otros de lujo por más de 81.500 euros. Por todo ello, Ruiz de Lara condena como principales responsables de la quiebra de ZED, de la que fueron accionistas el Banco Santander, Planeta y Juan Abelló, a Javier Pérez Dolset, a Jorge Calderón y a Daniel Maza Dolset, miembros del consejo de administración. Al compañero de Leire Díez le condena por detracción de fondos a través de despidos simulados, por operaciones simuladas a través de don Carlos de Mier, y por irregularidad contable relevante, con pena de inhabilitación de ocho años para administrar los bienes ajenos, así como para representar a cualquier persona durante el mismo período. Asimismo, la sentencia le condena "por alzamiento de bienes de las sociedades vinculadas a la familia Pérez Dolset, por el reparto de prima de emisión a su propia familia amparada en una ampliación de capital social, por irregularidad contable consistente en el mantenimiento de saldos relevantes en posiciones activas y pasivas con empresas del grupo, lo que conlleva la pena de inhabilitación de seis años". La suma de todas las indemnizaciones que tiene que abonar Dolset, incluida la de gastos no justificados, asciende a 28 millones de euros. Inicialmente, la petición de devolución del dinero presuntamente malversado ascendía a 111 millones, según fuentes próximas al caso. De Mier y Aguado han sido condenados a 8,7 millones, cada uno de ellos, mientras que los directivos Álvaro Pérez y Daniel Arteaga deben reintegrar 766.600 y 386.400 euros, respectivamente, por detracción de fondos con despidos simulados. Peter Wakkie, representante de Letterone y administrador final de ZED+, la sociedad 'holding' holandesa de ZED Worldwide, ha sido absuelto, como las auditoras Deloitte, Financial Audit y Business System Analysis. Ignacio Pérez Dolset, hermano de Javier y enfrentado con el hombre de las cloacas del PSOE, también ha sido declarado inocente. Javier Pérez Dolset, el compañero de aventuras de Leire Díez, la conocida como fontanera del PSOE, no pasa por su mejor momento. El empresario, que presuntamente ha participado en la operación para investigar a jueces, fiscales, policías y periodistas calificados como enemigos de Moncloa, ha recibido una sentencia del Tribunal de lo Mercantil número 11 de Madrid que le obliga a pagar 28 millones de euros de sanción por el concurso de acreedores de Zed Worldwide, el grupo tecnológico del que era su principal ejecutivo.