Este año, el Ministerio de Salud tiene un presupuesto vigente de Q16 mil 537 millones, al que llegó con una inyección de recursos de Q1 mil 337 millones, producto de la ampliación que recibió el Ejecutivo en marzo. Al cierre de mayo, la ejecución de la cartera es del 33.37%, según el Sistema de Contabilidad Integrada Gubernamental (Sicoin) del Ministerio de Finanzas. Para los cinco meses transcurridos, esta debería superar el 40%, según un cálculo matemático básico.
Hay programas cuyo gasto es mayor al 30%, como fomento de la salud y medicina preventiva; prevención de la mortalidad materna y neonatal; recuperación de la salud, y prevención de las enfermedades vectoriales y zoonóticas.
Sin embargo, hay dos programas de alto impacto en la salud de la población en los que el Ministerio de Salud tiene una ejecución muy por debajo del resto: prevención y control de la tuberculosis, y prevención y control de infecciones de transmisión sexual (ITS) y VIH/sida.
Pese a que los demás programas tuvieron un incremento de fondos, los dos mencionados sufrieron una reducción que, entre ambos, asciende a Q842 mil 770.
El Ministerio de Salud indica que la ejecución presupuestaria reportada a mayo responde a la programación financiera y operativa establecida para el ejercicio fiscal 2026, así como al tiempo que requieren los procesos de compra de medicamentos, pruebas diagnósticas e insumos estratégicos.










