NoticiaJuan Daniel Oviedo, llave de Paloma Valencia en la derrotada campaña presidencial, aventura sus teorías sobre a qué se pudo deber el desplome.PERIODISTA04.06.2026 23:01 Actualizado: 04.06.2026 23:32

María Isabel Rueda habló con Juan Daniel Oviedo, exfórmula vicepresidencial de Paloma Valencia, sobre las posibles razones de la dura derrota el pasado domingo, en la primera vuelta presidencial. También dio pistas sobre dónde irá su voto, aunque les hizo duras preguntas a ambos candidatos. LEA TAMBIÉN Hola, Juan Daniel, ¿qué tan golpeado está?Yo estoy contento porque, al momento de grabar esta entrevista, estoy cumpliendo un año después de haber registrado el movimiento significativo de ciudadanos Con Toda por Colombia para recoger firmas y llegar acá. Y hay muchas lecciones positivas. La primera es que el país sí necesita un agente de estabilización. Está en un momento de inestabilidad, como en una adolescencia en la que estamos desenfrenados y un poco descuidados con nuestras instituciones, con nuestras reglas de juego. Cumplir la palabra y las reglas está dejando de ser rentable o beneficioso en el país. La gente quiere estabilidad, quiere soluciones, después de recorrer el país en flota y visitar más de 70 ciudades, tener tantas conversaciones, y me permite a mí sentirme satisfecho de que en La Gran Consulta, el 8 de marzo, tuve la oportunidad de obtener un millón doscientos cincuenta y nueve mil votantes, con un sentimiento lejos del caudillismo o de la estrategia política: un sentimiento de respeto.Juan Daniel Oviedo y Paloma Valencia. Foto:Milton Díaz / EL TIEMPO.Bueno: fueron como ochocientos…Un millón doscientos cincuenta y nueve.¿Igual que Sergio Fajardo?Un poco más. Quiero hablarle en esta entrevista del futuro, pero déjeme preguntarle antes: ¿a qué atribuye que la opción de Paloma-Oviedo bajara tanto?Primero, porque es importante reconocer que haber traído a Álvaro Uribe Vélez a la conversación de La Gran Consulta, nominándolo ministro de Defensa, espantó al centro e incluso generó en el país un sentimiento de contradicción. Porque claro que muchas personas respetamos el legado del presidente Álvaro Uribe Vélez, pero no más. Han pasado más de 20 años desde que él dejó el poder.Pero usted, cuando fue invitado a esa campaña, sabía que el gran inspirador de Paloma era el expresidente Uribe.Es distinto el hecho de que Paloma tenga un mentor, como ella lo dice, que es Álvaro Uribe Vélez. Pero no implica que el mentor entre a ser parte del gabinete con un mensaje de recuperar la seguridad democrática, cuando los problemas de criminalidad del país de hoy son muy distintos. LEA TAMBIÉN Sí hubo muchas equivocaciones; pero, ¿no es una manera suya de esquivar un debate, muy importante, como el de que a mucha gente lo espantó que usted sea inconfundiblemente diverso?Ah, no. También. Entre varias causas está esa. Otras fueron mis expresiones de desacuerdo. La gente piensa que no estar de acuerdo es convertirse en anti. Entonces, cuando yo he expresado públicamente ese desacuerdo, Paloma ha salido a decir que es la presidenta y que ella toma las decisiones.Pero, Juan Daniel, qué pena, ¿ustedes no se pusieron de acuerdo previamente para que ese espectáculo de los desacuerdos entre los dos se diera mejor en privado, bajo unas reglas de juego convenidas?Las reglas de juego estaban. Pero parte del principio de esa coalición de La Gran Consulta por Colombia fue dejar que pudiéramos ser, cada uno, elementos de una suma. Y rápidamente eso generó una confusión en la ciudadanía, a la cual se sumó la incorporación del prejuicio machista y homofóbico. Desde el comienzo, mi candidatura en esa fórmula vicepresidencial empezó a ser atacada por activistas cristianos, diciendo que yo promovía la hipersexualización de los niños, el cambio de sexo en los niños. Ese ataque fue muy fuerte. Y se sumó al ataque machista en contra de Paloma, que inició Abelardo de la Espriella con su espectáculo ante periodistas mujeres en dos medios de comunicación importantes.Cierre de campaña de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo. Foto:Campaña Paloma ValenciaYo estaba muy esperanzada de que cambiaran ciertos parámetros del país, tratándose de una mujer y un gay. ¿Pero eso no era como una bomba atómica para una cantidad de gente?No creo. Parte de los principios en La Gran Consulta es que íbamos a concentrarnos en cómo estabilizar Colombia, a respetar la Constitución del 91, a enfrentar la crisis de inseguridad, de salud, energética, de confianza y de corrupción que está viviendo el país. Y creo que alrededor de mí no estaba el debate ideológico que se estaba planteando para estas elecciones. Queríamos ofrecer un debate propositivo alrededor de un camino de solución para que Colombia mirara hacia ese futuro. Pero, como desde el comienzo, las diferencias o las cicatrices, pongámoslo así, que estábamos juntando Paloma y Oviedo en esta dupla tenían un tinte ideológico —el acuerdo de paz, la JEP, el respeto a los derechos de la población con orientación sexual e identidad de género diversa—, se generaron una cantidad de rumores y falsas noticias alrededor de esas posiciones que tal vez minaron la cohesión de la dupla.Con todo respeto, se lo pregunto: ¿la única falla entonces que hubo fue que Paloma convocó demasiado a Uribe?No, yo no estoy diciendo eso. También reconozco que los ataques contra mí jugaron. Pudimos investigar: por ejemplo, en Antioquia durante las dos últimas semanas, hubo una promoción de mover el voto uribista que estaba en la dupla Paloma-Oviedo hacia Abelardo de la Espriella. LEA TAMBIÉN ¿O sea que en buena parte fue una derrota contra la diversidad?Sí. En el Centro Democrático, en primer lugar, la conformación de la dupla generó muchas tensiones alrededor de mi diversidad sexual y de mis posiciones. Además, se utilizó como argumento por parte de la derecha para atacar un discurso homofóbico contra la dupla Paloma-Oviedo, al que se sumó el discurso machista de minimizar a Paloma simplemente por ser mujer. Y a eso se sumaron también los ataques de la izquierda, que decían que yo estaba renunciando a mi dignidad de diversidad sexual, que estaba dándole la espalda a la comunidad LGBTQI+. Y los ataques del centro, de Fajardo y de Claudia, que dijeron que yo no era un líder del centro, sino que un uribista tapado. Entonces, todo el mundo entró a generar desconfianza alrededor de esta suma tan valiosa que estábamos proponiendo Paloma y Oviedo en ese proyecto.Entonces, futuro. ¿Qué va a hacer Juan Daniel Oviedo con su capital político?Bueno, en este momento difiero de que exista ese capital político. Sí creo que hay una reputación. No puedo hablar de que tenga millones de votantes. Tengo gente que confió en que yo puedo hacer política de forma distinta. La Gran Consulta fue un momento para pensar, en borrador, el futuro de la política. Les pareció superinteresante que yo fuera honesto, auténtico, que dijera que estoy buscando trabajo, que me endeudé para hacer mi campaña, que simplemente dijera: “Estoy buscando chamba”, como le dicen en la calle. Esa apuesta sincera y realista para hacer política de forma distinta cautivó a esas personas. Pero esas personas, en ese ambiente de polarización, con la apuesta riesgosa de juntarme con la derecha en esta coalición con Paloma, que a una parte del país le huele a ‘falsos positivos’, que le genera el temor de regresar a eventos históricos que la gente no quiere volver a ver ni a sentir, pues minó la confianza en esta dupla.Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo. Foto:X: @JDOviedoArYo le reclamo a usted que diga ahora eso cuando entró perfectamente consciente a la dupla. Pero no hablemos del pasado, hablemos del futuro. ¿Qué va a hacer Juan Daniel Oviedo con respecto a las dos posibilidades que se abren entre el doctor Abelardo de la Espriella y el doctor Iván Cepeda? ¿Para dónde va a coger? Y no me diga que se va a quedar en el centro, porque, a estas horas, ¿el centro qué es? ¿Hay que poner un voto o no?Nosotros somos el centro que sí se moja y por eso hoy salimos a decir: ¿ustedes, votantes, van a votar en contra de la Constitución o en contra de los derechos? Un dilema muy fuerte al que estamos enfrentados en esta coyuntura.Estamos hablando del voto que deben depositar los colombianos. Si usted pudiera darles alguna “pistica” de cuál de los candidatos le conviene más al país…Estamos aquí para darle un sentido de realidad a esta contradicción que tenemos frente, y que lleva a mucha gente a votar por el mal menor. No puede ser posible que nos resignemos a esto. Por eso nuestra invitación no es un tema de cafés ni de reuniones privadas. Es un tema de hablar claro y decir: bueno, ¿qué va a pasar con la Constitución? Candidato Iván Cepeda, ¿va a haber constituyente o no va a haber constituyente? LEA TAMBIÉN Aunque dijeron que no, pero no es garantía.Y al candidato Abelardo de la Espriella hay que preguntarle: ¿usted va a defender los derechos de las minorías históricamente discriminadas? ¿Va a acompañar a Estados Unidos, Argentina y El Salvador en la negación del enfoque de género y del enfoque diferencial para la población trans en las resoluciones de las Naciones Unidas, como lo vienen haciendo Trump, Milei y Bukele? Candidato Iván Cepeda, ¿usted va a garantizar que el problema de corrupción estructural del gobierno Petro se va a corregir de alguna forma? Candidato Abelardo de la Espriella, ¿usted va a garantizar que el sistema de megacárceles no implique una suspensión de la independencia judicial en un escenario de conmoción interior? Candidato Iván Cepeda, ¿qué va a pasar con la apuesta minero-energética? Porque necesitamos los recursos del subsuelo para financiar la deuda social que tenemos con el país. Candidato De la Espriella, ¿cómo va a ser la reducción del 40 por ciento del Estado que propone? Tenemos que hacer esas preguntas abiertamente y promover un debate público para que la gente no se quede simplemente con la idea de decir: “Para mí Petro se volvió una enfermedad, sáquenmelo”.¿Como un cirujano?Cuando uno está enfermo, busca al médico que le promete resolver el problema. A uno no le importa si ese médico tiene una historia detrás. Al colombiano que hoy votó por Abelardo de la Espriella lo único que le interesa es que Petro se vaya. Sí, yo empecé en campaña política diciendo que quería que Petro saliera para que Colombia pudiera tener un gobierno responsable y que estabilizara las condiciones de seguridad, salud, energía, corrupción y confianza del sector privado en la economía. Entonces necesitamos promover ese debate. Eso es lo que queremos hacer abiertamente, no con cafés para salir a decir que mis votantes tienen que hacer esto o aquello. No. Mis votantes son independientes y ya tomaron una decisión. Los que consideraron que Petro es un mal del que se quieren deshacer encontraron en Abelardo de la Espriella una oferta populista muy sencilla y, de pronto, emocionante. Hay que reconocerlo: para obtener esa votación emocionó a mucha gente con la idea de que iba a cumplir ese deseo. Y, por el otro lado, Iván Cepeda no solo convoca a quienes quieren una apuesta progresista en el país, y también a una cantidad de jóvenes y personas que no están dispuestas a que vuelva algo que les huela al pasado de la política, con gobiernos sordos e indolentes que nos llevaron a culminar en un estallido social después de la pandemia. Bogotá abril 13 de 2026. Presentación del Plan 10 de Gobierno de Paloma Valencia Foto:CEETJuan Daniel, usted habla de un cirujano que lo cure a uno. ¿Cuál es su cirujano? ¿Cepeda o Abelardo? Hoy no lo sé, pero de aquí al 21 de junio lo voy a decidir. En lugar de quedarnos callados y que las cosas sigan así, sin debates, necesitamos que se hable claro. Necesitamos llamar a la ciudadanía a exigir que, si ya se definieron los dos lados del ring en esta disputa, al menos podamos acercarnos a que no tengamos medidas tan radicales como las que hoy están siendo utilizadas para polarizar aún más este debate político. Pero no podemos negar que hay mucha gente en Colombia que quiere acabar con la irresponsabilidad y la desidia que ha caracterizado al gobierno de Gustavo Petro. Pero también hay otra gente a la que le escucho: “Después de 50 años en que los de corbata gobernaron este país y no resolvieron los problemas sociales más importantes, que afloraron durante la pandemia y terminaron en un estallido social, no puede ser que después de solo cuatro años de Gustavo Petro ya quieran cambiarlo todo”. Eso lo dice la gente. Por eso no hay que promover tantos cafés, sino reuniones abiertas y públicas, en las que los candidatos nos digan directamente si van a respetar los derechos de las minorías históricamente discriminadas. Tengo los pies puestos sobre la tierra y ya no soy un actor influyente para mover votos, como cabezas de ganado. Hay 32,5 millones de personas con derecho al voto que quieren que se respete el derecho a elegir y ser elegidas. Y para eso son los debates y las respuestas concretas. LEA TAMBIÉN Espero que antes de la segunda vuelta pueda ser más definido. Y me da que usted venga a esta entrevista de corbata a criticar a los “encorbatados” que no han hecho nada, cuando este gobierno, sin encorbatados, tampoco… Hasta los agravaron.Exactamente. Yo creo que la gran lección de este año de trabajo, doctora María Isabel, es que en Colombia los prejuicios pesan. Los hemos dejado escondidos para no hablar de ellos, pero pesan. Estamos ante la coyuntura de escoger entre dos candidaturas populistas, una de extrema izquierda y otra de extrema derecha, por puro y físico prejuicio. Esa es la lección que queremos aprender y poner al servicio de la gente cuando en Colombia podamos volver a hacer política a favor de algo. Seguramente los próximos escenarios políticos nos darán luces sobre cómo, cuándo y dónde participar.¿Apoyará a Iván Cepeda o a Abelardo de la Espriella? Foto:MARÍA ISABEL RUEDAEspecial para EL TIEMPO Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.