Las diferencias entre PNV y PSE-EE son “puntuales”, los memes son “chascarrillos” y los “decibelios” los elevan los medios de comunicación, no los políticos en sus entrevistas. Con sonrisas y escenificando plena sintonía, incluso con un apretón de manos, Aitor Esteban y Eneko Andueza han mostrado este jueves la faceta más engrasada de la coalición que rige el Gobierno autonómico, las tres diputaciones, las tres capitales y otros municipios. En este momento no hay espacio para las diferencias sobre el euskera, sobre la reforma del Estatuto, sobre migración, sobre vivienda o incluso sobre la Copa del Mundo de fútbol en 2030. Algunos observadores se preguntan hasta cuándo durará la luna de miel pero, de momento, la tregua está en vigor.
Esteban y Andueza, como hicieran hace un año con la reforma urgente en materia de Vivienda, han comparecido juntos este jueves en el Parlamento Vasco para presentar otra iniciativa que creen de vital importancia, lo que el lehendakari, Imanol Pradales, vino en llamar una “autopista” para agilizar proyectos. En concreto, PNV y PSE-EE lanzan una ley ómnibus que toca otras muchas y que abordar desde las renovables hasta las actividades en la reserva de la biosfera de Urdaibai, por ejemplo.










