En plena tormenta judicial y política por la presunta trama de las llamadas "cloacas" del PSOE, Pedro Sánchez ha optado por centrar su agenda en la visita del papa León XIV a España. El pontífice aterriza este sábado y permanecerá en el país hasta el 12 de junio, en una semana en la que Moncloa aspira a proyectar una imagen de normalidad institucional en medio de una crisis judicial sin precedentes que cerca cada vez más al Gobierno. Aunque no es habitual ver al presidente volcado en actos de carácter religioso, Sánchez tendrá un protagonismo destacado durante la estancia del Papa. De hecho, Moncloa ha ampliado en las últimas horas el programa inicial y ha incorporado dos nuevas citas en Canarias a los cuatro actos que ya figuraban en la agenda conjunta.En total, el jefe del Ejecutivo acompañará a León XIV en seis eventos oficiales, una implicación poco frecuente que coincide con uno de los momentos más delicados de la legislatura y con la presión creciente derivada de los distintos frentes judiciales que cercan al presidente. Desde la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra, cuya declaración está prevista para los próximos 17 y 18 de junio; la sentencia pendiente del caso mascarillas que afecta al exministro José Luis Ábalos; pasando por el juicio contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, y también la investigación a su mujer, Begoña Gómez. A todo ello se suma el denominado caso Leire, que apunta al partido y salpica a la cúpula de la Guardia Civil. En medio de ese torbellino judicial, Sánchez compartirá agenda con el papa León XIV desde este mismo sábado. El presidente del Gobierno recibirá al Pontífice junto a los reyes Felipe y Letizia en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, dando inicio a una semana marcada por una intensa actividad institucional vinculada a la visita papal.La agenda continuará el lunes con una reunión privada entre Sánchez y León XIV en la Nunciatura Apostólica, antes de que ambos se desplacen al Congreso de los Diputados, donde el Pontífice pronunciará un discurso ante las principales autoridades del Estado. El martes, el presidente mantendrá su cita semanal con el Consejo de Ministros y, un día después, volverá a someterse a la sesión de control en el Congreso tras dos semanas sin responder a la oposición —la última por la ausencia de actividad parlamentaria—.Sin embargo, el grueso de la jornada del miércoles volverá a estar marcado por la visita papal. Tras la sesión de control, Sánchez viajará a Barcelona para asistir a la misa que León XIV oficiará en la Sagrada Familia y a la posterior inauguración de la torre de Jesucristo.La implicación del presidente en la visita resulta especialmente llamativa porque no tiene como costumbre participar en actos religiosos. De hecho, esta cuestión ha generado controversia en varias ocasiones durante su mandato. La más reciente se produjo en 2025, cuando decidió no acudir, precisamente, al funeral del papa Francisco. Antes, en 2024, tampoco asistió a la misa funeral organizada por el Arzobispado de Valencia en recuerdo de las víctimas de la DANA, aunque sí estuvo junto a los Reyes en el funeral de Estado celebrado posteriormente.Pese a ello, Moncloa ha decidido en esta ocasión reforzar el papel de Sánchez en la visita de León XIV. Prueba de ello es que ha ampliado su agenda con nuevas citas, hasta el punto de que el presidente acompañará al Pontífice en las tres comunidades que visitará: Madrid, Barcelona y Canarias. Moncloa avisó de la presencia de Sánchez en la última de ellas este mismo jueves, en plena crisis del partido por la información que va aflorando del sumario de la causa de las cloacas del PSOE.De esta forma, Sánchez terminará la semana en Canarias. Primero, recibirá al Papa en la base aérea de Gando (Gran Canaria), acompañado por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. Y, posteriormente, el presidente acompañará al Pontífice en un encuentro con personas migrantes, trabajadores y voluntarios en el muelle del puerto de Arguineguín, donde también estarán el ministro de Presidencia, Félix Bolaños; y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, además de Torres.Sánchez cerrará así una semana marcada por el protagonismo institucional de la visita papal justo antes de adentrarse en otra que vuelve a situar el foco sobre los problemas judiciales que cercan a su entorno político y personal. El 15 de junio, el juez Juan Carlos Peinado ha citado a Begoña Gómez para decidir sobre la apertura de juicio oral por cuatro presuntos delitos relacionados con corrupción.Apenas 48 horas después, será el turno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, llamado a declarar ante la Audiencia Nacional por el caso Plus Ultra los días 17 y 18 de junio. Dos hitos judiciales de primer nivel que amenazan con devolver al Gobierno a la casilla de salida tras una semana en la que Moncloa centra toda la agenda en la visita de León XIV.