AnálisisTras la derrota de la primera vuelta, tanto Petro como Iván Cepeda dicen que la iniciativa no sigue adelante.PERIODISTA DE POLÍTICA04.06.2026 20:58 Actualizado: 04.06.2026 20:58

El golpe electoral del pasado domingo, cuando pasó de calcular una victoria en primera vuelta a un segundo lugar en el balotaje, enterró, al menos por ahora, una de las banderas de la campaña presidencial del petrismo: la polarizante propuesta de una asamblea nacional constituyente promovida por la Casa de Nariño y que cuenta con el respaldo del candidato del Pacto Histórico. LEA TAMBIÉN Detrás de esta movida está el propósito de tratar de acercar al centro político, que, como otros sectores políticos, miraba con alarma la intención del Gobierno y su candidato de abrir la puerta a una cirugía mayor a la carta del 91, con todos los riesgos que ello implica.Este jueves, el presidente Gustavo Petro confirmó que el comité promotor que él mismo impulsó suspende labores, y que lo hace por cuenta de la nueva realidad política: “La decisión electoral reflejada en las últimas elecciones al reflejar (sic) una profunda división ciudadana no permite que el constituyente se convoque a sí mismo”, escribió ayer en su cuenta de X.El candidato presidencial Iván Cepeda “agradeció” ayer la suspensión del proceso y aseguró que su bandera es un acuerdo nacional, aunque en ningún momento dejó claramente establecido que en un eventual gobierno suyo no reviviría el fantasma de la constituyente. Si bien desde la campaña del Pacto Histórico aseguran que esa posibilidad está enterrada, persisten las dudas. Mientras el candidato afirmó ayer que “concluyó” la recolección de firmas que avalarían la constituyente para llevarla al Congreso, Petro utilizó otro término: “suspendida”. LEA TAMBIÉN En su trino, el jefe de Estado dice que hay que esperar a que se defina “el próximo gobierno” para retomar la agenda de sus “reformas sociales”, cuya profundización, afirma, era supuestamente la razón por la que impulsó la constituyente.Con los principales líderes del centro político –Sergio Fajardo, Juan Daniel Oviedo y la misma Claudia López– expresamente en contra de la idea de reformar la carta del 91, para Cepeda es vital marcar distancias del proyecto que defendió por más de dos años Gustavo Petro. Un propósito en el que no le ayudan mucho las numerosas alusiones a la constituyente y al “poder constituyente” que aparecen en varios apartes del plan de gobierno.Así, al promover su ‘acuerdo nacional’, la hoja de ruta de Cepeda menciona “uno o varios mecanismos de implementación de los acuerdos, que pueden ser una asamblea nacional constituyente o leyes y reformas constitucionales que adoptemos por una vía expedita”. De hecho, el segundo punto de ese plan se titula ‘El acuerdo nacional soportado sobre el poder constituyente’. LEA TAMBIÉN Esa contradicción no pasó desapercibida. “El Presidente está de acuerdo con ‘suspender el proceso de recolección de firmas’”. Entre eso y renunciar definitivamente a una constituyente hay un trecho”, dijo el analista Thierry Ways. Desde varios sectores también recordaron la promesa incumplida del 2018 del entonces candidato Petro, que supuestamente se escribió en piedra y que el hoy presidente trató de romper a lo largo de todo su mandato, sin éxito.La necesidad de sacar del foco público el tema de la constituyente empezó a tomar fuerza desde el pasado domingo 31 de mayo, cuando el Pacto Histórico recibió unos resultados electorales que no estaban dentro de sus cálculos internos. Además de promover, por encima de las normas que impiden la participación en política, la campaña de su heredero del Pacto Histórico, Petro le estaba apostando a dejar sentadas las bases de una constituyente de la que esperaba ser protagonista y, posiblemente, beneficiario con un potencial regreso de la figura de la reelección presidencial.Ayer, el exministro Juan Fernando Cristo, quien precisamente está designado para entablar los diálogos con el centro, dio por superado el tema de la constituyente. “Iván Cepeda y nosotros, los sectores de centro, habíamos insistido una y otra vez que el camino que tiene el país es el del acuerdo nacional. Cepeda, en los acuerdos que hizo con En Marcha y la Alianza Verde, señaló que el camino sería un acuerdo para tramitar por el Congreso las reformas. Hay que celebrar que en buena hora se entendió que una constituyente es inconveniente”, dijo Cristo en entrevista con este diario. LEA TAMBIÉN Sin embargo, tanto en entrevistas como en discursos de campaña, Cepeda siempre dejó abierta la puerta de una eventual constituyente, según él, en caso de que su ‘acuerdo nacional’ no prosperara. “Puede ser que al final de ese camino, no al comienzo, sino al final, nos pongamos de acuerdo en que hay unos temas pactados y viene un asunto que es cómo se implementa, como en todo acuerdo. Entonces, para implementarlos hay que incorporarlos a la Constitución y al orden legal” .El costo político venía, sin embargo, siendo cada vez más alto y se disparó tras la derrota del domingo. Por ello, según varias fuentes, la campaña habría empezado diálogos con el presidente Petro y con el comité promotor constituyente para que se le pusiera pausa a este proceso y se retirara la solicitud de la Registraduría Nacional. Esto, al parecer, generó molestias en el ala más radical. Hay que recordar que entre las firmas que apoyaban el proyecto estaban las de Petro y los ministros del Interior, Armando Benedetti, y de Trabajo, Antonio Sanguino. Incluso, el pasado 1.º de mayo se hizo un ‘plazoletazo’ en Medellín, dirigido por el mandatario, para impulsar una ‘firmatón’ y se abrió una cuenta bancaria para que lo apoyara económicamente.Hoy, toda esa narrativa cambia para que Cepeda logre aumentar su posibilidad de ‘pescar’ votos de centro. La duda ahora es qué tanto le creen a ese supuesto no a la constituyente. “El problema de fondo es la credibilidad. Cuando una propuesta ha sido bandera ideológica durante años y se retira a meses de una elección, los votantes de centro tienen razones legítimas para leerlo como una táctica electoral y no como decisión”, dice María Lucía Jaimes, de la red de politólogas del Externado. LEA TAMBIÉN La campaña de Cepeda, que le apostó al endurecimiento y radicalización por meses, ahora busca refrescar la imagen y pasar de la narrativa del bloqueo institucional a una en la que se le muestra como firme defensor de la institucionalidad.“El centro en este momento es como los cinco centavos que le faltan al peso. Pero este no va a votar por un candidato que pudiera poner en riesgo el orden institucional”, afirma el analista Alejandro Chala.Cepeda tiene en ese sentido un reto enorme, pues tanto en la polémica decisión de no reconocer los resultados del preconteo electoral del domingo –inédita y sin ninguna justificación real, como lo demostraron los resultados del escrutinio– como en la misma posición de ayer frente a la constituyente sigue, según los analistas, siguiendo los pasos ya definidos por el Presidente.¿Qué pasará con el dinero del comité constituyente? Foto:LAURA CATALINA PERALTA GIRALDORedacción política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.