EditorialTras m�s de tres meses, la incertidumbre geopol�tica supera con creces a las certezas y la econom�a global contin�a amenazadaDonald Trump, presidente de EEUU.AFPActualizado Viernes,

junio

00:28Audio generado con IALa Guerra de Ir�n, que la Casa Blanca promovi� como una intervenci�n r�pida y eficaz que librar�a a la regi�n del terrible r�gimen de los ayatol�s, va a cumplir 100 d�as sin que EEUU haya logrado sus objetivos y sin que se vislumbre una salida clara para Donald Trump, que tendr� casi imposible vender una victoria incluso a sus seguidores m�s fieles. Si nada cambia, se dar� la ins�lita situaci�n de que el pa�s m�s poderoso del mundo podr�a concluir un conflicto b�lico sin imponerse sobre el terreno y sin conseguir ninguno de sus prop�sitos.EEUU e Israel comenzaron los bombardeos sorpresivamente, y sin tan siquiera advertir a sus socios, el pasado 28 de febrero, con el objetivo expl�cito de eliminar cualquier posibilidad de que Ir�n desarrolle su programa nuclear y contribuir a la ca�da del r�gimen. Sin embargo, la Rep�blica Isl�mica ha sobrevivido a sus anteriores dirigentes y ha logrado inestabilizar a la regi�n con sus ataques a varios pa�ses �rabes, adem�s de confirmar su capacidad para cerrar el Estrecho de Ormuz y poner en jaque el comercio mundial de hidrocarburos. Una teocracia agonizante que se perpetuaba a costa de una cruel represi�n interna puede presumir ahora ante su oprimida poblaci�n de haber hecho frente a sus enemigos. Los ciudadanos se ven doblemente amenazados: por una guerra que ha destruido m�ltiples objetivos civiles y por sus �lites, que podr�an tener la tentaci�n de prolongar el conflicto para afianzarse en el poder.Adem�s de provocar el enfado de Trump, que hace unos d�as increp� a Benjamin Netanyahu en dur�simos t�rminos, Israel contempla ahora con preocupaci�n que el acuerdo que alcancen EEUU e Ir�n no incluya una renuncia expresa al programa nuclear. Parad�jicamente, podr�a volverse a un estado anterior al del pacto de 2015, con Barack Obama. Tras m�s de tres meses de guerra, que se mantiene en un voluble alto el fuego, el Congreso acaba de limitar por primera vez los poderes de Trump para continuar el conflicto, lo que refleja un hartazgo generalizado. Mientras, la incertidumbre geopol�tica supera con creces a las certezas y la econom�a global contin�a amenazada.