Fernando Suriano alertó sobre una tormenta que golpea al transporte pesado. Jornadas extendidas, turnos nocturnos y escasas áreas seguras empujan conductas de riesgo. El Gobierno prepara medidas y busca alianzas (Foto cortesía Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda)El viceministro de Transportes de Guatemala, Fernando Suriano, advirtió que la falta de motoristas profesionales y el consumo de estupefacientes agravan la crisis de seguridad vial en el transporte pesado en Guatemala. En una conferencia de prensa, dijo que el país enfrenta un déficit de entre 6 mil y 13 mil motoristas (o pilotos, como se conoce en Guatemala) y atribuyó el problema a factores legales, laborales y de infraestructura.Según Suriano, la ley de tránsito establece una edad mínima para obtener la licencia tipo A superior a la de otros países de Centroamérica, lo que limita el acceso a la profesión. “Una de las problemáticas que encontramos es que la ley de tránsito da un nivel de años más alto que la región y que el mundo en materia para poder tener una licencia tipo A”, sostuvo el viceministro, citado por La Hora. Agregó que reducir esa edad requeriría una reforma legal y un programa de capacitación más riguroso, porque “bajar la edad debe ir acompañado con una capacitación adecuada”.PUBLICIDADEl funcionario señaló que el menor interés por la conducción de transporte pesado no es exclusivo de Guatemala, sino parte de una tendencia mundial. Según Suriano, menos personas optan por empleos con jornadas extensas, exposición a riesgos y condiciones laborales exigentes. “Las personas de 24 o 25 años ya definieron a qué actividades económicas se van a dedicar y ya no regresan a otro tipo de actividades como ser motorista”, afirmó en declaraciones recogidas por TV 23.El impacto de la escasez de motoristas se agrava por el crecimiento del comercio y la falta de alternativas de transporte, como el tren de carga. Suriano dijo que la presión sobre el sector aumenta sin que existan suficientes soluciones estructurales.PUBLICIDADEl viceministro de Transportes explicó por qué cada vez menos jóvenes eligen conducir camiones. La norma local y las condiciones laborales se cruzan con un mercado que crece. Cambiarlo exigiría reformas y formación más exigente (Foto cortesía Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda)La Red informó que el viceministro sostuvo que la única salida posible es una respuesta coordinada entre el sector público y el privado, con participación del Ministerio de Gobernación, el Ministerio de Comunicaciones y el Congreso de la República.Uno de los puntos señalados por Suriano fue el consumo de estupefacientes y energizantes entre quienes conducen camiones y autobuses de carga. El funcionario explicó que la fatiga, los turnos nocturnos y la ausencia de áreas de descanso llevan a muchos motoristas a consumir estas sustancias para mantenerse despiertos.“El uso de marihuana es lo que más se escucha a nivel del gremio, pero también se reporta el uso de energizantes”, afirmó Suriano, citado por La Hora. Según el viceministro, 31% de los motoristas informa cansancio frecuente y una proporción significativa padece afecciones como diabetes, agravadas por las largas jornadas y la falta de áreas de descanso adecuadas.PUBLICIDADSuriano subrayó que en Guatemala no existen bahías de descanso reglamentadas para motoristas de transporte pesado. Aunque algunas empresas privadas impulsaron iniciativas, el país carece de normativa específica y la respuesta oficial sigue en discusión en el Ministerio de Comunicaciones.El viceministro de Transportes explicó por qué cada vez menos jóvenes eligen conducir camiones. La norma local y las condiciones laborales se cruzan con un mercado que crece. Cambiarlo exigiría reformas y formación más exigente (Foto cortesía Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda)“Hay iniciativas privadas al respecto, pero la solución debe ser integral y regulada desde el Estado”, sostuvo Suriano, según TV 23. El viceministro también se refirió a factores que contribuyen a la siniestralidad, como el exceso de velocidad, el uso de dispositivos móviles y la presencia de acompañantes en la cabina.Para abordar esos riesgos, el Gobierno impulsa campañas de concientización y una eventual regulación más estricta, apoyada en encuestas y análisis realizados en colaboración con entidades como la PNSE y las PNT.PUBLICIDAD