La creciente morosidad en hogares y empresas se convirtió en una de las principales señales de alerta de la economía real. Mientras los indicadores macroeconómicos muestran cierta estabilidad, los problemas para afrontar deudas, sostener el consumo y mantener la actividad productiva continúan profundizándose en distintos sectores del país.

En diálogo con Canal E, el investigador del Instituto Argentina Grande, Jerónimo Rueda, analizó el deterioro financiero de las familias y las empresas, el impacto de la caída del consumo, las diferencias regionales y los desafíos que enfrenta el sector productivo en el actual contexto económico.

La morosidad de las familias alcanza niveles preocupantes

Uno de los datos que más preocupa a los especialistas es el aumento sostenido de la mora en los hogares. Según explicó Rueda, la situación afecta principalmente a quienes tienen dificultades para afrontar compromisos financieros básicos como tarjetas de crédito y préstamos personales.

De acuerdo con el análisis realizado por el Instituto Argentina Grande, el fenómeno ya alcanza cifras elevadas. En ese sentido, advirtió que "la realidad es que están en números muy alarmantes", al referirse tanto a las familias como a las empresas.