Madrid (EFE).- La Asociación Nacional Infancia Robada (ANIR), que reúne a víctimas de abusos en el seno de la Iglesia, sigue sin una respuesta del Vaticano a su petición de ser recibidos por el papa durante su inminente viaje a España, motivo por el que han criticado la gestión de esta visita.
«Nos tratan como a un despojo. Qué se puede esperar de la Iglesia», ha lamentado en declaraciones a EFE Juan Cuatrecasas, presidente de esta asociación, una de las involucradas en el proceso puesto en marcha entre el Gobierno, la Iglesia y el Defensor del Pueblo para la reparación de los casos de abusos que hayan prescrito.
Cuatrecasas ha mostrado sus crítica, porque, según sus datos, si hubiera algún encuentro del papa con víctimas, sería con el proyecto Repara, que la archidiócesis de Madrid puso en marcha para la atención a los afectados por abusos.
Por todo ello, el próximo lunes, varias de las asociaciones tienen previsto «afear» la actitud de la Iglesia en las inmediaciones de la Nunciatura, la embajada de la Santa Sede en Madrid y donde se aloja el papa, y que coincidirá con el encuentro que mantendrá con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Este jueves, también ha respondido sobre este espinoso asunto el obispo de Tenerife, Eloy Santiago, quien ha señalado que corresponde al Vaticano pronunciarse sobre un posible encuentro del papa con víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia, después de que los afectados hayan remitido varias cartas solicitando una reunión durante la visita prevista a España.













