Contenido automatizadoHígado graso Foto: iStockPERIODISTA04.06.2026 11:09 Actualizado: 04.06.2026 11:09 04.06.2026 11:09 Actualizado: 04.06.2026 11:09
Personas con enfermedad de hígado graso no alcohólico deben moderar o evitar el consumo habitual de frutas deshidratadas como pasas, arándanos secos y dátiles. LEA TAMBIÉN De acuerdo con organismos de salud de Estados Unidos, estos productos concentran grandes cantidades de fructosa, un azúcar que el hígado transforma directamente en grasa y que puede favorecer el avance de la enfermedad.Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos (NIDDK), una porción de fruta deshidratada puede contener varias veces más fructosa que la misma cantidad de fruta fresca, lo que facilita un consumo excesivo sin generar la misma sensación de saciedad.La enfermedad de hígado graso no es fácil de detectar. Foto:iStockCómo afecta la fructosa al hígadoEl hígado es el principal órgano encargado de metabolizar la fructosa. Cuando se consume en exceso, este azúcar puede convertirse en grasa mediante un proceso conocido como lipogénesis de novo, contribuyendo a la acumulación de grasa hepática.Especialistas en nutrición clínica explican que la fructosa está presente en bebidas azucaradas, jugos y otros productos, pero también puede encontrarse en altas concentraciones en frutas deshidratadas debido a la reducción de su contenido de agua.Pilas con los frutos deshidratados. Foto:iStockFrutas deshidratadas y frutos secos: una diferencia claveInstituciones como la Clínica Mayo y la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos recomiendan una alimentación basada en el patrón mediterráneo para el manejo del hígado graso, priorizando frutas y verduras frescas, grasas saludables y una reducción de azúcares simples. LEA TAMBIÉN Las recomendaciones incluyen limitar alimentos con alta densidad calórica y rápida absorción de azúcar, entre ellos las frutas deshidratadas. En cambio, se sugiere optar por frutas enteras con cáscara, que aportan fibra y favorecen una mayor saciedad.Los expertos destacan que las frutas deshidratadas no deben confundirse con los frutos secos. Alimentos como nueces, almendras y pistaches aportan grasas saludables, antioxidantes y vitamina E, nutrientes que pueden contribuir a reducir la inflamación hepática.No confunda con los frutos secos. Foto:iStockMedidas para controlar el hígado grasoLas guías médicas recomiendan consumir frutas frescas como manzanas, peras, cítricos y frutos rojos para asegurar una adecuada ingesta de agua y fibra. LEA TAMBIÉN También aconsejan evitar o limitar jugos, mermeladas, mieles y frutas deshidratadas, ya que concentran azúcares simples que pueden afectar el metabolismo hepático.Además, los especialistas subrayan la importancia de controlar las porciones y recordar que un alimento natural no siempre está libre de riesgos cuando ha sido concentrado o procesado.El Universal (México) / GDA. Más noticias en EL TIEMPO*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de El Universal (GDA), y contó con la revisión de la periodista y un editor. Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














