Correr la millaHan proyectado sobre su adversario justo lo que ellos estaban haciendo, el ensamblado de una m�quina del fango que les permitiera poner en circulaci�n p�blica todo tipo de insidias para intimidar a jueces, fiscales, agentes y periodistasGaspar Zarr�as, a su llegada al juzgado para declarar por el 'caso Cloacas'.EFEActualizado Jueves,

junio

17:51Audio generado con IANo es nada dif�cil identificar la prolongaci�n medi�tica del sicariato de Cerd�n. Hay un sintagma que ha dejado un rastro delator: la UCO patri�tica. Se trata de una de esas etiquetas cuya creaci�n estaba en disputa. Hasta ahora. Cabe esperar que ya nadie reclame su autor�a. En el sumario de Pedraz queda claro que el virus sali� de un laboratorio.Nos resultaba muy abrumadora la disciplina con la que se desplegaban determinadas operaciones comunicativas de lo que Jos� Ignacio Wert bautiz� como "la sincronizada". Es hipn�tico, como esos mosaicos humanos de los d�as de desfile en la Plaza Kim Il Sung de Pyonyang. Supongo que quienes levantaron alg�n d�a su cartulina de color a la se�al de Ferraz ahora negar�n haber estado all�. La vida espa�ola, y desde luego los medios, est�n entreverados de corrupci�n. Son sumarios como el de Pedraz los que permiten apreciar el marmoleado de nuestra carne.El papanatismo habr� hecho su trabajo. La mentalidad de reba�o ha contribuido a viralizar la f�rmula de la UCO patri�tica; quiero decir que no todos son tan malvados como est�pidos, pero a estas alturas de la farsa nadie en sus cabales negar�a la existencia de una brigada h�brida de periodistas y analistas que han prestado a la cloaca un servicio solo un poco m�s refinado que el de Leire D�ez. Han proyectado sobre su adversario justo lo que ellos estaban haciendo, el ensamblado de una m�quina del fango que les permitiera poner en circulaci�n p�blica todo tipo de insidias para intimidar a jueces, fiscales, agentes y periodistas.Son esas trincheras militantes como El Plural, Cr�nica Libre o la consultora de Gaspar Zarr�as, de actividad ficticia y finalidad clandestina, con las que el poder ha hecho todo tipo de triangulaciones.La cuesti�n es que, lejos de ser un electr�n libre, Leire D�ez no es un esp�cimen tan an�malo de la biosfera socialista, sometida a una aberrante selecci�n por la que sobreviven los m�s groseros, los m�s romos intelectualmente, lo m�s agresivos. Los m�s sectarios. Aqu� lo fundamental es que no habr�a una Leire D�az si no hubiera antes un Santos Cerd�n y no habr�a un Santos Cerd�n si antes no hubiera un Pedro S�nchez. Hay un proceso natural en cualquier organizaci�n por la que va pareci�ndose cada vez m�s a su l�der y se va a cumplir una d�cada desde que Pedro S�nchez se hizo con la Secretar�a General del PSOE.