El Parlamento de la región homenajea con un minuto de silencio a los fallecidos y sus compañeros acompañan a las familias en el tanatorio
A la salida del tanatorio San Alberto de Pamplona, decenas de agentes de la Policía Foral de Navarra, vestidos con el tradicional uniforme rojo, se abrazan desconsolados a familiares y amigos de los cinco agentes fallecidos este miércoles en el peor accidente de tráfico desde que hay registros en Gipuzkoa. Hasta allí se ha desplazado también la presidenta de Navarra, María Chivite, al acabar el pleno, que ha arrancado con un minuto de silencio. La presidenta ha trasladado “las condolencias de todo el Gobierno y de toda la ciudadanía navarra” y ha querido dejar claro que la Policía Foral “es la institución más querida, algo que se demuestra en estos momentos, porque ha sido abrumador las muestras de pésame, de condolencias y de cariño que no solo la ciudadanía navarra, sino desde todos los puntos de España, hemos recibido y he querido transmitirlo así a las familias”.
No es la única autoridad que ha acudido esta mañana al tanatorio. El jefe de la Policía Foral, Iván Ortuerta, ha lamentado el “duro golpe” y ha afirmado que eran “profesionales muy queridos por toda la organización”. También el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, ha dicho que la noticia ha supuesto “un auténtico drama y una pérdida devastadora”. “Tristeza, dolor e impotencia” ha escrito el lehendakari, Imanol Pradales (PNV), en una publicación de X, y ha descrito el suceso como “un grave accidente cuando se dirigían al trabajo”. “La noticia nos ha sobrecogido. De todo corazón, nuestra solidaridad, cariño y condolencias para las familias y amigos”, ha sostenido.










