Pamplona (EFE).- El jefe de la Policía Foral, Iván Ortuerta, ha asegurado este jueves que la muerte de cinco agentes en un accidente de tráfico en Elgoibar (Gipuzkoa) es un «golpe muy duro» que va a costar digerir ya que todos ellos eran «perfiles personales y profesionales muy queridos por toda la organización».

De esta forma se ha pronunciado en declaraciones a los medios de comunicación a su llegada al tanatorio en el que se velan los cuerpos de Fermín Sola, comisario, jefe de la División de Intervención; Jesús María Vidaurreta, subinspector, jefe del Grupo Operativo de Intervención-GOI 4; Miguel Crespo, agente del Grupo de Intervenciones Especiales (GIE); Juan Martín Domínguez, agente del Grupo Operativo de Apoyo al Mando (GOAM), de la División de Intervención; y Miguel Antonio D´Entremont, agente del GIE.

Llegada de una corona de flores al Tanatorio San Alberto de Pamplona. EFE/ Villar López

«El cuerpo está muy tocado, eran personas de mucha valía personal y profesionalmente», ha sostenido el jefe de la Policía Foral, quien ha reconocido que las «unidades de intervención en las que han desarrollado su labor profesional están especialmente tocadas».

El día de ayer, ha señalado, fue «muy de estar con las familias y darles todo el apoyo y soporte» y organizar el retorno de los cuerpos a Pamplona desde el País Vasco.