Actualizado Jueves,

junio

15:24Una serie de grabaciones recientemente reveladas han puesto al descubierto las intensas maniobras de Leire D�ez, exmilitante socialista conocida como la "fontanera del PSOE", en sus encuentros secretos con Francisco Mart�nez, ex secretario de Estado de Seguridad. En estos audios, D�ez se presenta como una enviada directa de Ferraz con el mandato imperativo de "limpiar" las cloacas del Estado y desarticular la llamada "polic�a patri�tica".Durante las reuniones, D�ez propuso a Mart�nez —quien enfrenta una petici�n de 15 a�os de c�rcel por el caso Kitchen— que se pusiera en el "lado adecuado de la historia". La oferta era clara: Mart�nez deb�a proporcionar informaci�n sensible de su etapa como n�mero dos de Interior a cambio de gestionar beneficios procesales o pactos con la Fiscal�a que evitaran su ingreso en prisi�n. "Yo no estoy aqu� para otra cosa que no sea limpiar", lleg� a asegurar D�ez, subrayando que le resultaba indiferente si las irregularidades afectaban a nombres como Bego�a G�mez o Patxi L�pez.Por su parte, Francisco Mart�nez colabor� aportando una lista de operaciones policiales, muchas de ellas relacionadas con tramas de corrupci�n en Andaluc�a, como el caso Astapa. El ex alto cargo admiti� la existencia de "clanes policiales" y reconoci� que en su momento se "forz� la m�quina" para obtener informaci�n sobre la familia Pujol. Adem�s, Mart�nez lleg� a mencionar que el excomisario Villarejo le hab�a hablado sobre las saunas propiedad del suegro de Pedro S�nchez.D�ez insisti� en que su labor estaba coordinada desde la calle Ferraz en comunicaci�n con el Palacio de la Moncloa, una afirmaci�n que parece ganar peso tras comprobarse que los metadatos de su m�vil la situaron a 300 metros de la sede socialista tras sus encuentros. La supuesta trama operaba bajo un patr�n definido: contactar con personajes con causas abiertas para ofrecerles impunidad a cambio de informaci�n que permitiera "desenmara�ar" las estructuras de poder paralelas en la polic�a y la fiscal�a.Leire D�ezPSOECorrupci�nPedro S�nchez