Jartum (EFE).- Al menos 350 personas han muerto, otras 220 han resultado heridas y nueve aldeas han sido incendiadas en cinco días de combates entre dos tribus enfrentadas por robo de ganado, y provistas de armamento pesado de las rebeldes Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en Darfur del Sur, en el suroeste de Sudán.
El gobernador de la región, Bashir Marsal, ha asegurado en una entrevista en televisión que los enfrentamientos se produjeron entre las tribus Salamat y Bani Halba en la localidad de Kabum, y se originaron por una disputa relacionada con el robo de un vehículo y ganado.
Tribus afines a los paramiiltares rebeldes
«El número de víctimas del conflicto tribal en los últimos cinco días ha superado los 350 muertos y 220 heridos, con nueve aldeas incendiadas y cientos de familias desplazadas», indicó el gobernador.
Marsal explicó también que la mayoría de los combatientes de las tribus Salamat y Bani Halba pertenecen a las FAR y utilizan su armamento pesado, lo que ha provocado el aumento de bajas en ambos bandos.






