Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.Alejandro lleva un poncho consigo, uno muy parecido al que llevó su padre mientras vivía en La Patagonia y combatía en Las Malvinas. / Mario ZapataHay restaurantes que nacen de una receta, de una oportunidad de negocio o de una moda gastronómica, Fin del Mundo nació de algo mucho más profundo: la relación entre un padre y un hijo y el amor por un país del que solo conocía por referencias. Para Alejandro Guerra, fundador de este restaurante, el asado nunca fue solo una forma de cocinar carne. Fue el lenguaje con el que aprendió a escuchar a su padre, un veterano de la Guerra de Las Malvinas que convirtió cada reunión alrededor del fuego en una lección de vida. Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.