Por Paula Bayarte |
Lima (EFE).- El auge de la inseguridad ciudadana en Perú será el mayor reto que deberá enfrentar el próximo presidente o presidenta del país, que será elegido el domingo 7 de junio entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, en un fenómeno que golpea con especial virulencia a los autobuses de transporte urbano en la capital, Lima.
En los últimos dos años, la inseguridad ciudadana ha crecido ostensiblemente con bandas criminales que exigen cupos de dinero a negocios y empresas de zonas populares bajo amenazas de muerte, lo que ha disparado el índice de homicidios.
«Las cosas están muy difíciles. Todos los dirigentes están amenazados. No podemos dar la cara como si no pasara nada. Están asesinando a los que denuncian», expresó a EFE un representante de transportistas que prefirió no identificarse.
Fotografía de archivo del 6 de octubre de 2025 de un bus estacionado durante una protesta contra la criminalidad, en Lima (Perú). EFE/ Mikahil Huacán













