Durante mucho tiempo el café ha formado parte de la lista negra de los cardiólogos, señalado como causante de arritmias o enemigo de la tensión arterial. Pero la evidencia científica más reciente ha transformado ese chute de energía matutina en un inesperado aliado para la salud.

“A nivel agudo, aumenta el tono simpático, aumenta la presión arterial un poquito y la frecuencia cardíaca”, señala el doctor Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología y jefe de la Sección de Arritmias del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahond, con respecto a esos síntomas más inmediatos del café que pueden asustar a quienes no lo consumen habitualmente.

“Por eso alguna vez se había achacado la toma de café a efectos negativos cardiovasculares, pero se ha visto que a la larga, eso no es así”, asegura. “Hace poco salió un artículo, que probablemente es el mejor estudio sobre la ingesta de café que ha habido y metodológicamente el más serio, que concluye reduce la enfermedad cardiovascular cuando el café se toma de forma constante, sobre todo cuando se toma por las mañanas”, detalla el cardiólogo.

El café está compuesto esencialmente por antioxidantes “y se supone que los antioxidantes tienen un efecto beneficioso en la salud a largo plazo”, explica el experto.