Las cosas comienzan a moverse tras tres días de huelga nacional. El Gobierno ha puesto sobre la mesa una propuesta de hoja de ruta para atender algunas de las demandas de los maestros de la CNTE, que han intensificado las protestas en los últimos días para presionar en las negociaciones antes de la inauguración del Mundial. Lo han logrado, aunque el ofrecimiento del Ejecutivo se queda todavía lejos del horizonte del sindicato izquierdista, que busca la derogación de la ley del ISSSTE de 2007 y también de las reformas educativas de 2013 y 2019. La delegación encabezada por Rosa Icela Rodríguez (Gobernación), Mario Delgado (Educación) y Martí Batres (ISSSTE) ha establecido una hoja de ruta para abordar ambas cuestiones con el objetivo de fortalecer las pensiones, la principal preocupación del magisterio, y de eliminar USICAMM, el sistema de promoción docente que implantó López Obrador en el anterior sexenio y que Claudia Sheinbaum se había comprometido a anular cuando llegó al poder. La pelota está en el tejado de la CNTE. La Coordinadora se ha replegado para valorar el documento del Ejecutivo morenista, pero sigue insistiendo en que sea la propia presidenta quien los reciba. “El secretario de Educación y la secretaria de Gobernación tienen toda la atribución para llegar a acuerdos. Toda, toda, toda. Considero en este momento que no es pertinente esta reunión”, ha vuelto a descartar la mandataria mexicana este miércoles por la mañana, indiferente a la petición. Ese escenario parece la última carta a la que recurrir ante la posibilidad de que fracasen todos los intentos de su gabinete por frenar la embestida magisterial, que se ha demostrado en muchas ocasiones difícil de plegar. El último plantón, el año pasado, se alargó durante 23 días y solo terminó por cansancio y falta de consenso interno, más que por el éxito de las negociaciones. Tampoco ahí, en cualquier caso, consiguieron reunirse con la presidenta. La propuesta del oficialismo fija plazos para la desaparición de USICAMM, el órgano que gestiona el sistema de promoción interno en base a diversas evaluaciones. Fue la reforma de Enrique Peña Nieto quien introdujo ese método en 2013, que contemplaba incluso la expulsión del magisterio en caso de reprobación. López Obrador eliminó el factor punitivo en 2019, pero mantuvo las evaluaciones como condición necesaria para acceder a las promociones horizontales (bonos salariales) o verticales (puestos directivos). Sheinbaum se comprometió a eliminarlo en los 100 puntos que presentó a comienzos de su mandato, pero hasta ahora no había concretado cuándo se haría o por qué sistema se sustituiría. Sí eliminó, en 2025, este modelo para poder acceder a un cambio de centro o localidad. El documento presentado este miércoles tiene como horizonte el 14 de septiembre, fecha en la que se debería presentar en el Congreso la iniciativa legislativa elaborada en la mesa de trabajo con los maestros.Más ambigua es la hoja de ruta para el fortalecimiento de las pensiones, el principal nudo que hace encallar una y otra vez la conversación. La ley de 2007 sustituyó el sistema público de pensiones por uno gestionado por las administradoras privadas conocidas como Afores, que ha mermado considerablemente la cuantía de los retiros de los trabajadores públicos y ha obligado de facto a la gran mayoría a alargar su vida laboral. El partido gobernante se opuso a esta reforma, pero hoy argumenta falta de recursos para poder revertirlo, tras 20 años de vigencia de la nueva normativa. “Lo que no se pueda hacer es por falta de presupuesto, no es falta de voluntad”, ha reiterado hoy Rosa Icela Rodríguez, al término de la reunión. López Obrador creó un fondo de pensiones del bienestar para complementar los retiros privados, y Sheinbaum ha aprobado la reducción progresiva de la edad de jubilación para la parte del magisterio que estaba en activo cuando entró en vigor la reforma, pero nada termina de compensar a los maestros que entraron directamente a las cuentas individuales en 2007. La promesa actual implica fortalecer PENSIONISSTE, la única afore 100% pública y, por tanto, la única sobre la que el Gobierno tiene realmente poder de actuación, pero no está claro todavía en qué consistirá ese “fortalecimiento” y de qué forma puede paliar la actual situación, dado que el 96% de las cuentas individuales (de trabajadores del sector público y privado, sin distinción) están bajo las afores privadas. En cualquier caso, el plazo para elaborar una propuesta con “medidas específicas que beneficie a los maestros” bajo este sistema es del 16 de junio al 20 de julio.El método asambleario de la CNTE ―el sector radical del institucional SNTE, más afín al Ejecutivo― obliga a los representantes de la comisión negociadora a llevar el actual documento a la asamblea nacional, que será quien delibere y decida las siguientes acciones. Nada parece indicar que vayan a desistir tan rápido de su objetivo principal, la derogación total de la ley del ISSSTE, pero el tiempo continúa avanzando y esta es, quizá, la mejor propuesta que vayan a encontrar sobre la mesa. Queda una semana para la inauguración de la competición deportiva que hospedará México, siete días de tira y afloja para conseguir arrancar si quiera una concesión más.
El Gobierno trata de aplacar a los maestros de la CNTE con la promesa de fortalecer las pensiones
El Ejecutivo propone una hoja de ruta para reformar el sistema de promoción docente, uno de los 100 compromisos del sexenio. El sindicato se repliega para deliberar sobre la propuesta












