El ministro de Defensa subraya que las tropas mantendrán las posiciones y que tienen el respaldo estadounidense para atacar Beirut si Hezbolá golpea en suelo israelí

El alto el fuego que nunca ha parado el fuego entre Israel y Hezbolá presenta la misma dinámica este jueves, tras su prórroga en una nueva ronda negociadora en Washington. Este jueves por la mañana, el ejército de Israel prosigue los ataques y su ministro de Defensa, Israel Katz, ha dejado claro que seguirá bombardeando y que las tropas mantendrán sus posiciones en Líbano. El propio presidente de EE UU, Donald Trump, admitió horas antes que la tregua —iniciada en abril— solo lo es sobre el papel. Un periodista le preguntó por su definición de alto el fuego y él respondió: “En esa parte del mundo, es cuando se dispara de una manera más moderada”.

En las primeras horas de prórroga de la tregua, Israel ha reivindicado su “libertad de acción” en Líbano, tanto en los hechos como en las palabras. Sobre el terreno, ha herido a una familia (un hombre, su esposa y su hija) en un ataque con dron contra el coche en el que se desplazaban en el sur de Líbano, según la agencia nacional libanesa. Y acaba de emitir una nueva “advertencia urgente a los residentes del sur del Líbano”, en la que explica que sigue atacando al sur del río Zahrani (a 40 kilómetros de la frontera) y “pone en riesgo su vida” quien allí esté o se desplace. Allí, ha muerto un casco azul serbio y resultado heridos dos españoles tras un ataque contra la misión de la ONU, Finul, según ha informado este jueves.