La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha entrado, por orden de juez Pedraz, en la sede de Tubos Reunidos en Bilbao en búsqueda de documentación sobre un presunto desvío de hasta 10 millones a la trama de Santos Cerdán y Leire Díez, exsecretario de Organización y fontanera del PSOE. Agentes del Instituto Armado se han personado igualmente en la sede de la SEPI en Madrid en un "requerimiento de información" sobre la operación para salvar la compañía con dinero público, según han confirmado fuentes próximas a la investigación.La empresa vasca fue rescatada por la SEPI con una inyección pública de 112,8 millones de euros, que se canalizó a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE) para evitar su disolución obligatoria ante su patrimonio neto negativo.

La UCO ha apuntado ya que Leire Díez, el expresidente de la SEPI Vicente Fernández y el empresario Antxon Alonso -la trama se conoce como Hirurok ("Nosotros tres", en euskera)- habría obtenido 114.950 euros de comisión por el rescate de Tubos Reunidos. Los agentes sospechan que estos pagos camuflados sirvieron como contraprestación por utilizar su "ascendencia e influencia" dentro del holding público para agilizar los fondos estatales.