Teresa Díaz I Málaga, (EFE).- Sella, Segura, Tambre, Turia, Duero y Tajo son los seis buques «cazaminas» con nombre de río de la 1ª Escuadrilla de Medidas Contra Minas de la Armada que garantizan la seguridad marítima. Operan como auténticos guardianes del fondo marino, localizando y neutralizando minas con explosivos y protegiendo los cables de fibra óptica por los que pasan todas las comunicaciones.

A bordo del Turia, en aguas de Málaga, el capitán de fragata Javier Molina, comandante de la escuadrilla, explica a EFE que este buque está ahora integrado en una operación de presencia, vigilancia y disuasión, cuya misión es controlar infraestructuras submarinas críticas.

Los cables submarinos, una prioridad nacional

«Lo que hacemos es centrarnos en una infraestructura específica que nos han pedido investigar para comprobar en qué estado se encuentra y ver si cerca hay algún objeto que pueda suponer una amenaza. No suele ocurrir pero si un día existe, se trata de que tengamos una foto lo más actualizada posible», explica este marino.

¿De qué tipo de infraestructuras se trata?. De una red de miles de kilómetros de cables submarinos que canalizan el tráfico de internet pero también de gasoductos que permiten transportar gas natural a través de tuberías instaladas en el lecho marino.