Contra todo pronóstico, los New York Knicks, comandados por un tenaz Jalen Brunson, se impusieron a los San Antonio Spurs por (95-105) en el primer partido de la final de la NBA disputado en el Frost Bank Center de la ciudad texana. El equipo de Nueva York encadena 12 victorias consecutivas en los playoffs de la liga profesional. Lleva mes y medio sin perder y, tras ganar el primer partido de la serie en San Antonio como visitante, recobra la ventaja de campo y queda a tres triunfos de su primer campeonato en 53 años.Nueva York tiene en Brunson a la estrella que ha estado buscando durante tantos años. El base nacido en Nueva Jersey se sobrepuso a todos los contratiempos. Con un inicio de partido desacertado, fallando tiros aparentemente fáciles y eligiendo malos ataques, se recuperó de los problemas físicos para terminar el encuentro con 30 puntos. Y eso que en el primer cuarto sufrió un golpe en la rodilla y un pisotón en el tobillo que le obligaron a retirarse al vestuario e hicieron saltar todas las alarmas para los inquilinos del Madison Square Garden. El director de juego de los Knicks no se arrugó. Fue como un motor diésel, mejorando sus prestaciones conforme avanzaba el partido. El último cuarto de Brunson quedará en la retina de los aficionados de la Gran Manzana. A falta de dos minutos, cuando el partido estaba igualado, con los Knicks solo dos puntos por encima, el hombre que ha devuelto la ilusión a la mayor ciudad de Estados Unidos tomó el mando de las operaciones. Se marcó dos canastas decisivas: encestó un triple desde la esquina derecha y, acto seguido, anotó a media distancia para certificar la victoria de su equipo.Las estadísticas recuerdan que Brunson anotó la segunda mayor cantidad de puntos para un jugador de los Knicks en su primer partido de Finales de la NBA, solo por detrás de Willis Reed (37 puntos) en 1970.El primer partido de la serie se presentaba como una revancha de las finales de 1999 cuando ambos equipos se enfrentaron en una batalla que terminó con el primero de los títulos del legendario Tim Duncan para los Spurs. 27 años más tarde, los Knicks, un equipo que ha alcanzado la madurez al competir en los playoffs, buscan su primer título desde 1973. Los Spurs se presentan como una franquicia joven que está a punto de iniciar una nueva dinastía en el sur de Texas gracias al enorme talento de Wembanyama.Los neoyorquinos cimentaron su victoria en una gran defensa. Y en la estrategia de su entrenador, el veterano Mike Brown, de mantener a la estrella local, Victor Wembanyama, alejado del aro. El chico llamado a convertirse en una leyenda con tan solo 22 años y 2,24 centímetros de altura no tuvo su mejor noche. Los rivales le presionaron para que saliera de la pintura. Y él se instaló en el perímetro, olvidando en ocasiones que su envergadura es su mejor arma. El pívot, conocido por el sobrenombre de El Alien, por sus extraordinarias capacidades ―se mueve como Fred Astaire a pesar de su altura― abusó de los tiros exteriores. Solo convirtió dos de nueve intentos de tiros de tres. El incansable trabajo de Karl Anthony Thomas (KAT), el pívot de los neoyorquinos, que sobresalió tanto en defensa como en ataque, logró mantener vivo a su equipo en los peores momentos. El gigantón de los visitantes terminó con 18 puntos y 12 rebotes.Los Knicks lograron remontar un partido que se les ponía cuesta arriba en el tercer cuarto. Perdían por 14 puntos cuando se había cumplido media hora de juego y su estrella no terminaba de carburar. Durante la primera mitad, la franquicia de San Antonio puso tierra de distancia gracias a la rentabilidad de sus tiros exteriores con dos hombres acertados desde el perímetro exterior, como Julian Champagnie, que anotó cinco triples en la primera parte; y Dylan Harper, con 10 puntos en el primer cuarto. Pero los dos gigantones de Nueva York, KAT y Hart, que cosechó 18 rebotes, mantuvieron el equipo a flote con una jugada sacada del manual: amago de tiro exterior para atraer a Wembanyama fuera de la pintura y la pelota termina en manos de uno de los dos hombres altos de los Knicks para anotar con facilidad. El libro de jugadas de Brown: al fin y al cabo, la gran franquicia de la costa este ganó dos de los tres partidos que disputó contra el equipo del este durante la liga regular con una estrategia similar. El equipo de Madison Square Garden tiene el campeonato más cerca porque jugaron como un equipo. Desde el banquillo, Mike Brown ha logrado transmitirles una de las máximas de Phil Jackson, el entrenador más laureado de la historia del baloncesto profesional estadounidense: el trabajo en equipo. “La mentalidad de equipo es más importante que el talento individual. Sin el espíritu de equipo, incluso los jugadores más talentosos no pueden tener éxito“, dijo Jackson, que ganó 11 anillos de campeón.
Un Brunson inquebrantable adelanta a los Knicks en la final de la NBA
Los neoyorquinos vencen por 105 a 95 a los San Antonio Spurs con un gran trabajo coral en defensa que ha descafeinado a un desacertado Wembanyama










