Ya existen más autos que coches en nuestra querida España, esa España nuestra. Los todoterrenos de la UCO tienen por defecto Ferraz en Google Maps, pero como hace no tanto iban a Génova, pues empate. Pero –hay muchos peros en nuestra querida España– el jueves pasado declaró en el juicio del caso Kitchen el exministro Jorge Fernández Díaz. Es importante aclarar que la causa se llama Kitchen porque uno de los investigados se parece mucho a un famoso cocinero español. Igual ha llegado la hora de crear un listado de nombres para los casos de corrupción que tenemos, como con los huracanes. Y repetir también el listado cada seis años. Total, nadie se acuerda. El exministro dijo que se enteró de esta causa por la prensa. El problema de España siempre es la prensa. De hecho, el día que declaraba en la Audiencia Nacional, él mismo publicó un artículo muy interesante en La Razón que se hizo muy viral. Hablaba de la “situación inaudita” que vive España. ¿Cómo sería ese momento en el que Díaz llega a casa, se sienta a escribir sobre la corrupción que rodea a Sánchez y le da a enviar a solo unas horas de sentarse a declarar en una causa pagada supuestamente con fondos reservados? “Pues ya estaría”, pensaría. Y a otra cosa. A declarar por corrupción, vamos. Anticorrupción le pide 14 años por haber puesto el Ministerio del Interior a destruir pruebas de la corrupción del PP. Hoy declara ante el tribunal. Alguien ha pensado que es buena idea que mantenga su columna (y sus lecciones de moral a los demás). pic.twitter.com/RNnvGMW3S8— Jose Precedo (@joseprecedo) May 28, 2026