En 2023 el Grupo Renault, accionista mayoritario y casa matriz de Alpine F1, se desprendió de una parte del paquete accionario del equipo, que fue adquirido por Otro Capital, un grupo inversor estadounidense. En ese momento el equipo estaba en crisis y afrontaba una reestructuración que Renault no estaba dispuesta a financiar. En ese contexto Renault vendió una participación del 24% a Otro Capital en 200 millones de dólares, con un acuerdo que contemplaba varias cláusulas, como el derecho a la recompra y de vetar a cualquier oferente (cláusula que vence en septiembre). Pero a principios de este año, el grupo inversor puso a la venta las acciones y de inmediato recibió varias ofertas, entre ellas la de Christian Horner (ex CEO de Red Bull) y Mercedes que ofertaron cifras cercanas a los 550 millones de dólares y el empresario estadounidense Steve Cohen que hizo la oferta más alta, de 600 millones.

Flavio Briatore junto a su dúo de pilotos de Alpine

Por qué Alpine vendió acciones

El equipo estaba en plena reestructuración, había perdido ingenieros de alto perfil y personal en puestos clave, Fernando Alonso y Oscar Piastri se habían ido, uno a Aston Martin el otro a McLaren, el motor Renault, que había sido alcanzado por la congelación de motores de 2022 presentaba un déficit de potencia y el Grupo Renault no quería destinar más recursos al Programa de motores de F1 en Viry-Chatillón, su fábrica de motores Francia. La alternativa posible para afrontar una costosa recuperación, era la venta de acciones que se concretó en 2023, en negociaciones que llevó a cabo el entonces CEO del Grupo Renault, Luca de Meo.