Por Bárbara Agelvis Maza |

Caracas (EFE).- Con un dólar que sube a diario, protestas semanales por salarios y un chavismo que retiene el control gubernamental, Venezuela cumple cinco meses sin Nicolás Maduro y una realidad que para muchos no ha cambiado, pese a la operación militar que sacó del poder al líder chavista y que en opinión de Donald Trump ha traído alegría a los venezolanos.

Tras el impacto inicial de la operación estadounidense del pasado 3 enero, los venezolanos no ven un alivio económico pese a la participación de Washington en áreas como el petróleo y la minería, mientras que el destino político del país -bajo la conducción de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez- sigue siendo una incógnita.

Y aunque la flexibilización de las sanciones estadounidenses ha permitido sellar acuerdos petroleros con inversorsionistas y ha facilitado el retorno del país a organismos como el Fondo Monetario Internacional, los anuncios económicos van por un carril ajeno al bolsillo de la gente y el bienestar real sigue ausente, según testimonios recogidos por EFE.

Ni libertad ni democracia