Banco Pichincha mejoró su calificación de riesgo internacional, consolidando su posición de liderazgo en el sistema financiero ecuatoriano y abriendo las puertas a fuentes de financiamiento externo en mejores condiciones. En su última revisión, la agencia Fitch Ratings elevó la calificación de riesgo del banco de CCC+ a B, con perspectiva estable. La nota supera a la calificación soberana de Ecuador, que es de B-.Fitch Ratings es una de las tres grandes agencias internacionales de calificación crediticia del mundo, junto con Standard & Poor’s (S&P) y Moody’s. PublicidadEl anuncio lo dieron este miércoles, 3 de junio, directivos del banco que destacaron que la nueva calificación no solo es positiva para la entidad, sino que también se traducirá en beneficios para sus clientes.Javier Donoso y Esteban Arroyo, vicepresidente financiero y tesorero del banco, explicaron que la valoración de Fitch permite a la institución conseguir financiamiento internacional en condiciones más favorables: tasas de interés más bajas, plazos más largos y acceso a nuevos fondos internacionales. Esto abre oportunidades para apalancar proyectos de mayor escala, especialmente en sectores como energía eléctrica, que demandan financiamiento a largo plazo, señaló Donoso. PublicidadPublicidadLa mejora de la calificación se impulsó por varios factores, empezando por la reducción del indicador de riesgo país de Ecuador, que actualmente ronda los 400 puntos básicos (el nivel más bajo en doce años), lo que a su vez elevó la calificación del país. “Si las cosas siguen como hasta el momento, podríamos tener una mejora adicional y entraríamos al grado de inversión. Aquí están los bonos del Tesoro de Estados Unidos, los bonos emitidos en Perú. Esto nos abre las puertas no solo a nosotros, sino a las entidades financieras que operamos en Ecuador”, indicó Esteban Arroyo.PublicidadHistórica caída del riesgo país en Ecuador tendrá impacto en la economíaMás allá de la condición macroeconómica del país, el aumento de la nota de Fitch sobre el Banco Pichincha también se sustenta en la solidez y fortaleza financiera para absorber shocks macroeconómicos y la capacidad para cumplir obligaciones incluso en posibles eventos de deuda del Ecuador, resumió.Además, un puntal es la diversificación internacional de operaciones del banco, que tiene presencia en cinco países (Ecuador, Perú, Estados Unidos, Colombia y España), sumando activos totales por más de $ 32,8 billones.Poseer oficinas en países con mejores calificaciones de riesgo que Ecuador (como Estados Unidos, Perú o Colombia) robustece la solidez y confianza en el banco.Arroyo señaló que Banco Pichincha ostenta la calificación de riesgo más alta del sistema financiero ecuatoriano (según Pacific Credit Rating y BankWatch Ratings), sustentada en su solidez financiera, alta liquidez, bajo impacto ante fluctuaciones de tasas de interés y mejora en márgenes financieros e ingresos. La diversificación internacional ha sido clave para obtener una calificación superior a la del país.Publicidad“Todos (los bancos) hemos mejorado nuestra calificación de riesgo por la mejora en el entorno económico del país, por la mejora de calificación de riesgo del Ecuador. Pero Banco Pichincha tiene un nivel adicional de mejora; estamos prácticamente en un grado de inversión”, añadió.Con la renovada calificación de Fitch, Banco Pichincha tiene acercamientos con entidades que antes no veían a Ecuador como una opción de financiamiento. “Estamos teniendo conversaciones para ver las condiciones que podríamos acceder a financiamiento de ese tipo”, informó el vicepresidente financiero.El banco canaliza estos recursos principalmente hacia crédito productivo, microcrédito, vivienda y consumo.Ministerio de Economía reporta reducción del riesgo país y aumento de reservas internacionales en 2026En Ecuador, Banco Pichincha es el más grande del sistema financiero. Posee más de 6 millones de clientes activos, más de $ 21,5 mil millones en activos, abarcando más del 28 % del mercado.Dispone de una amplia gama de productos y servicios financieros, tiene más de 200 agencias a escala nacional, más de 10.000 corresponsales no bancarios, más de 1.300 autoservicios y más de 590.000 comercios afiliados a la red DeUna.El banco identifica una gran oportunidad en la inclusión de segmentos no bancarizados, especialmente en la base de la pirámide poblacional, indicó el vicepresidente financiero.Donoso comentó que las restricciones regulatorias sobre las tasas de interés limitan la capacidad de atender a estos sectores, ya que los techos no cubren los costos operativos y de riesgo asociados a microcréditos en zonas vulnerables. (I)