Castro Urdiales (EFE).- Las familias de los soldados republicanos Cecilio Romaña, Alejandro Miquelarena y Luis Portillo, fusilados en 1937 en la zona de Miera, han recibido este miércoles en Castro Urdiales, su localidad natal, los restos de estos tres hombres localizados el año pasado en el cementerio de Mirones.

El acto, celebrado en el Castillo-Faro de la localidad castreña, ha estado presidido por el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, quien ha reivindicado que con la entrega de los restos de estos tres hombres a sus familias «se pone fin a décadas de injusticia y silencio» y ha llamado a defender la democracia en un momento en el que se «intenta blanquear el fascismo».

«Mirar de frente al pasado es, no solo un deber legal, es un deber moral», ha recalcado Torres en este acto al que han asistido, entre otros, el delegado del Gobierno, Pedro Casares; la alcaldesa de Castro Urdiales, Susana Herrán; la directora general de Patrimonio del Gobierno de Cantabria, Eva Guillermina Fernández; el fiscal de Memoria Democrática para Cantabria, Carlos Yáñez, y la directora del equipo de exhumación, Lourdes Herrasti.

El ministro y la alcaldesa han sido los encargados de entregar los restos de los soldados fusilados, contenidos en tres urnas cerradas, a sus familiares. Los de Luis Portillo los ha recogido su sobrina Ernestina Olabarría, los de Cecilio Romaña su nieto Eduardo Lazcano y los de Alejandro Miquelena han sido entregados a su sobrino-nieto que lleva su mismo nombre y apellido.