Un país balcánico incorporó, en varias oportunidades, sofisticados drones chinos a su ejército.Se trata de Serbia, que, desde hace algunos años, viene fortaleciendo su capacidad militar gracias a la compra de este tipo de aparatos a China.El comercio entre ambos países es considerable y contempla otros aspectos del rubro armamentístico, situación que es analizada críticamente por la Unión Europea.Serbia, el primer país europeo con drones militares chinosLas Fuerzas Armadas de Serbia operan dos modelos de drones militares de fabricación china: el CH-92A y el CH-95. Ambos pertenecen a una familia de aparatos no tripulados diseñados para vigilancia aérea, seguimiento automático de objetivos y ataques con munición guiada.El país cuenta con CH-92A desde 2020, cuando importó seis unidades. Esta versión de dron contempla ocho horas de autonomía y un radio de 250 kilómetros en línea de visión. Dos años después, incorporó diez CH-95. El modelo tiene 12 horas de autonomía de vuelo, capacidad para transportar sensores ópticos de día y de noche, radar y equipos de comunicación, lo que le permite cubrir zonas amplias.Tras la adquisición de estos sistemas, de acuerdo con lo señalado por Vuk Vuksanovic, investigador del Royal United Services Institute, Serbia se convirtió en el primer país europeo en recibir equipo de drones militares de origen chino.Colaboración y sistemas de defensas: la "amistad de acero" entre China y SerbiaLa relación comercial militar entre Serbia y China no se reduce a la compra y venta de drones. En el contrato de importación de los CH-92A, el país europeo también se aseguró la colaboración de especialistas chinos para desarrollar el dron nacional "Pegasus", conocido localmente como "Pegaz". Este intercambio de conocimiento tecnológico reduce la dependencia del Estado balcánico de un único proveedor externo y apunta a la construcción de capacidad industrial propia.Además de los drones, Serbia posee otros elementos de guerra importados de China. El inventario de sus Fuerzas Armadas incluye el FK-3, un sistema de defensa aérea de medio alcance presentado por Belgrado como herramienta de protección territorial frente a ataques aéreos, y el HQ-17AE, orientado a neutralizar amenazas a baja altura como drones, helicópteros y misiles de crucero. En definitiva, el peso de China en las compras de armamento por parte del Estado europeo es significativo. Según datos del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, entre 2020 y 2024, el 57 % de las importaciones de Serbia provino de China, por delante de Rusia y Francia.En mayo de 2024, el presidente chino Xi Jinping y su par serbio Aleksandar Vučić formalizaron su asociación estratégica, a la que ambos gobiernos denominaron "amistad de acero" y cuyos ejes pasan por la infraestructura, la tecnología y la industria.Mientras tanto, Serbia mantiene su objetivo declarado de entrar en la Unión Europea, pero el acercamiento con China lo podría poner en riesgo. En su informe de 2024, la comisión de dicha organización señaló el hecho de que Belgrado había intensificado sus relaciones con el país asiático, y que eso plantea dudas sobre su dirección estratégica.
China ganó un aliado en Europa: le entregó una flota de drones con 12 horas de autonomía y 250 kilómetros de alcance
El gigante asiático vendió la avanzada tecnología a un país del sur del Viejo Continente.El intercambio comercial entre ambos Estados es más amplio y preocupa a la Comisión Europea.










