Melba EscobarActualizado Martes,
junio
23:33Por encima de 23 millones de colombianos salimos a votar el pasado 31 de mayo en las elecciones presidenciales. Se trat� de una participaci�n r�cord. Sin embargo, tal como opera el sistema electoral, si no hay mayor�a absoluta de uno de los candidatos en la primera vuelta, hay que pasar a la segunda. As� es que el pr�ximo 21 de junio volveremos a escoger, con un tarjet�n donde en lugar de 13 candidatos estar�n solo los dos que alcanzaron los puntajes m�s altos: Abelardo de la Espriella, penalista de derecha que se hace llamar El Tigre, con un 43,7%, e Iv�n Cepeda, con un 40,9%, proveniente de la izquierda y heredero del actual mandatario, Gustavo Petro, han sido los elegidos. El rugido del TigreEl Tigre tiene 47 a�os, un jet privado, una esposa y cuatro hijos. Viv�a hasta hace poco en Miami, pues posee la nacionalidad estadounidense, adem�s de la italiana y la colombiana. Se precia de vestir con ropa de lujo y llevar relojes de las mejores marcas. Nacido en Bogot�, creci� en Monter�a, al norte del pa�s, y es un verdadero �coste�o�. Resalta su esp�ritu caribe haciendo chistes, bailando y cantando ante las masas. Este outsider, que se declara en contra de la pol�tica tradicional y dice representar a los de nunca contra los de siempre, es una r�plica fiel de tantos otros personajes de derecha populista a quienes dice admirar, entre ellos, Silvio Berlusconi, Donald Trump, Javier Milei o Nayib Bukele. A este �ltimo le copi� algo m�s que el dise�o de la barba que usa. No en vano ha dicho que, de ganar, entre sus primeras acciones estar� la de construir varias megac�rceles y aliarse con Washington para erradicar la coca y bombardear a los grupos armados ilegales que viven del negocio del narcotr�fico.Su poco ortodoxa campa�a, construida a partir de las redes sociales, su lema de �Firmes por la Patria! y su pasi�n por la moda (tiene incluso una marca de ropa llamada De la Espriella Style) lo convierten en un exc�ntrico m�s cercano al mundo del espect�culo que al de la pol�tica. Pero, m�s all� de un personaje que mueve el deseo aspiracional de la ciudadan�a proyectando un �xito empresarial rotundo, en De la Espriella hay un abogado penalista con un pasado cuestionado.Algunos de sus clientes han estado vinculados con el paramilitarismo en Colombia y en su lista hay m�s de un delincuente. El m�s conocido es quiz� Alex Saab, antiguo testaferro de Nicol�s Maduro. De llegar a la Casa de Nari�o, sabemos que El Tigre cumplir� el manual del mandatario libertario. A saber: reducci�n del gasto p�blico, facilidades para el libre mercado, mano firme en temas de seguridad y beneficios para el capital privado. Iv�n Cepeda: que rime y que se pueda�Que rime y que se pueda�, dice la canci�n de Nelson Velandia que publicita la campa�a del candidato Iv�n Cepeda. Porque hay que decirlo, el Pacto Hist�rico, el partido de izquierda que representa, es imbatible haciendo v�deos y canciones con ritmos y cantantes populares. Y es que �qui�n no quiere un pa�s como el que describe la canci�n? �Uno con mejor salario, mejor pensi�n? El problema, sin embargo, es que la realidad se aleja mucho de la rima. Quien quiera que suceda al hoy presidente Gustavo Petro se va a encontrar con una Colombia en la que el balance es m�s agrio que dulce. Su llamada �Paz total�, la estrategia de negociar con todos los grupos armados a la vez, se convirti� en un descontrol nacional en temas de seguridad. En cuanto a las ciudades, las bandas criminales han ganado terreno. A nivel regional, los grupos armados han recuperado territorio. Solo en lo que va corrido del a�o se han registrado m�s de 50 masacres dejando alrededor de 250 v�ctimas mortales. En cuanto a la ambiciosa reforma a la salud, el actual Gobierno colombiano desmont� en la pr�ctica el sistema existente por estar basado en un modelo p�blico-privado. El sistema, que alcanzaba cobertura nacional y se contaba entre los mejores del mundo, hoy acumula deudas enormes. Adem�s, durante los �ltimos cuatro a�os, la corrupci�n ha sido de las m�s feroces que se hayan documentado en la historia del pa�s. Gustavo Petro termina su mandato con su hermano e hijo en medio de procesos penales, al igual que dos de sus ex ministros, aparte de un buen n�mero de ex colaboradores en la c�rcel. La econom�a no va mal y el desempleo se encuentra en un nivel relativamente bajo, pero el auge del consumo ha sido impulsado por un gasto p�blico desbordado e insostenible. El d�ficit fiscal se acerca a las cifras vistas en la pandemia, mientras que la deuda estatal crece y es cada vez m�s costosa. Colombia paga dos veces y media m�s que Chile en intereses cuando sale a colocar bonos en el mercado. Para no seguir la senda de descalabros que se ha recorrido tanto en Am�rica Latina, un ajuste suena inevitable.Iv�n Cepeda parece un candidato de otra �poca. Habla con tono mon�tono, lee todos sus discursos y es estudioso. Calificado como un senador destacado, ha sido el gran enemigo de �lvaro Uribe V�lez, quien acabar�a siendo detenido por manipulaci�n de testigos en su contra.Pero, a pesar del temperamento tranquilo que muestra el aspirante, tras �l se asoma un izquierdista radical, dogm�tico e inflexible, que es partidario de la estatizaci�n de m�ltiples actividades. Su plan de campa�a tiene m�s de 400 p�ginas, pero abunda en lugares comunes y generalidades, y escasea en detalles. M�s inquietante a�n es que le hace el juego a la propuesta de Petro –quien es su verdadero jefe de debate y ha hecho a un lado la neutralidad que la ley exige– de convocar a una asamblea constituyente que cambiar�a las reglas del juego y permitir�a la reelecci�n presidencial hoy prohibida, siguiendo el libreto de Hugo Ch�vez en Venezuela. Miedo y miedoTristemente, para muchos de quienes nos consideramos de centro, la decisi�n de votar est� impulsada por la pregunta: �cu�l de los dos te da menos miedo? A pesar de que somos una minor�a –el 16% que en la primera vuelta no escogimos a ninguno de los dos finalistas–, decidiremos el resultado de la carrera. Claro que nos pesa la responsabilidad. �Estamos frente a dos distop�as infernales? La gran pregunta es: �Qu� hicimos mal para llegar hasta aqu�? Claro que hab�a mejores opciones. Estuvo la senadora de derecha tradicional Paloma Valencia, en busca del di�logo y de la moderaci�n, pero con un excesivo apego a su mentor, Alvaro Uribe V�lez, ex presidente vinculado a los esc�ndalos de la parapol�tica. Estuvo tambi�n Sergio Fajardo, acad�mico, quien fuera alcalde de Medell�n y gobernador de Antioquia en dos ocasiones y que, seg�n expertos y estudiosos, propon�a los mejores programas en econom�a, salud y educaci�n. Sin embargo, en las elecciones del domingo pasado, Valencia y Fajardo obtuvieron un modesto 7% y 4%, respectivamente. Tambi�n era una opci�n Claudia L�pez, ex alcaldesa de Bogot�, quien obtuvo apenas un 0,9% de la votaci�n total. Es evidente que la ciudadan�a quer�a otra cosa. Tal como lo hemos visto en tantas democracias a lo largo y ancho del mapa, los extremos mandan la parada. Y todo apunta a que la polarizaci�n va a seguir y la temperatura aumentar� a niveles nunca vistos en estas tres semanas. Uno de los temores que surge en un ambiente tan caldeado es el de la violencia, algo que en el caso de Colombia no es algo abstracto, sino un peligro real.Depresi�n es la palabra que m�s abunda entre mi gente por estos d�as. Sabemos que no nos gusta ninguna de las opciones, por lo cual oscilamos entre votar por alguno con los ojos cerrados o decantarnos por el voto en blanco a modo de se�al de silenciosa protesta. En cualquier caso, lo que viene pinta muy mal. Esa imagen de que Colombia es el pa�s de la belleza que dibuja la publicidad oficial va a contrastarse con una realidad muy fea de divisi�n y de violencia.Melba Escobar es escritora y periodista colombiana radicada en Madrid. Su �ltima novela es Las hu�rfanas (Seix Barral, 2024)












