Tom Holland atribuye a su dislexia la decisión de rechazar la conducción de Saturday Night Live, el popular programa de comedia en vivo de EE.UU (REUTERS/Aude Guerrucci)“Soy intensamente disléxico, lo que es una de las razones por las que nunca he conducido SNL”, afirmó Tom Holland. El actor británico explicó en un pódcast con la comediante Amy Poehler que su dislexia condicionó decisiones profesionales y lo llevó a rechazar invitaciones para presentar Saturday Night Live, un programa en vivo que exige lectura rápida y cambios de último minuto.Holland detalló que su cerebro procesa de manera distinta el lenguaje escrito y que, aunque puede leer sin problemas en contextos cotidianos, la lectura en voz alta bajo presión le activa un bloqueo mental. Esa reacción, contó, le provoca ansiedad cuando la exposición es pública y el margen de error se reduce a segundos.PUBLICIDADEl actor británico explica que la lectura pública bajo presión, sumada a guiones que cambian sobre la marcha, potencia su bloqueo mental por dislexiaEl actor explicó que rechazó conducir Saturday Night Live porque la dislexia le dificulta manejar las tarjetas con textos del programa, especialmente cuando se reescriben minutos antes de salir al aire. Para Holland, esa dinámica incrementa el riesgo de trabarse frente a millones de espectadores y perder el hilo del segmento en directo.“Me aterra el concepto de intentar leer algo y que lo cambien”, relató en la conversación con Poehler. Señaló que el formato en vivo, sumado a la costumbre del ciclo de ajustar guiones hasta el final, convierte una tarea puntual —leer— en el mayor foco de tensión de la experiencia.PUBLICIDADHolland detalla que su dificultad aparece al leer textos en voz alta durante programas en vivo, donde le preocupa perder la continuidad ante millones de espectadores (YouTube: GQ)Holland precisó que su dificultad no es la lectura en sí, sino lo que ocurre cuando debe verbalizar un texto ante otros. “Cuando tengo que leer en voz alta, se convierte en una especie de bloqueo mental. Y puedo quedarme completamente paralizado”, reconoció, al describir el momento en que el control se le escapa.Según su relato, ese bloqueo se vuelve más probable cuando el entorno agrega presión: cámaras, audiencia, tiempos marcados y modificaciones de guion de último momento. En ese escenario, su temor no es abstracto: se concentra en la posibilidad de quedarse en blanco, perder el ritmo del sketch y no poder recuperar la continuidad.PUBLICIDADPara evitar bloqueos en las lecturas de guion, Tom Holland desarrolla estrategias como memorizar previamente sus líneas antes de reunirse con el elenco (Photo by CHANDAN KHANNA / AFP)El actor explicó que la dislexia también incide en su rutina de trabajo fuera de la televisión en vivo. Para él, uno de los instantes más incómodos de cualquier producción es la jornada en la que el elenco se reúne para leer el guion en voz alta, una práctica habitual antes del rodaje.Para reducir el margen de error, Holland describió una estrategia concreta: “Intento resaltar todo y aprenderme mis líneas de antemano. Así, más que leerlas, solo las repaso por encima”. Ese método, afirmó, le permite llegar a la lectura con un dominio previo del texto y minimizar la posibilidad de bloquearse ante sus compañeros.PUBLICIDADLa dislexia obliga a Tom Holland a planificar sus proyectos y elegir formatos que no exijan lectura inmediata en directo, como el que emplea Saturday Night Live (YouTube: Gordon Ramsay)En el pódcast, Holland no presentó su condición como un límite absoluto, sino como una variable que lo obliga a planificar con más anticipación y a elegir con cautela los formatos que acepta. En su caso, el problema no aparece tanto en el rodaje —donde hay repetición, ensayos y tomas múltiples— como en los espacios donde la lectura debe ser inmediata y no hay margen de corrección.En ese sentido, su explicación sobre Saturday Night Live se centró en el mecanismo del programa: una producción acelerada, con textos que pueden modificarse hasta instantes antes del aire y que demandan lectura fluida bajo presión. Por eso, dijo, la invitación resulta atractiva, pero la tarea específica de leer tarjetas en directo se convirtió en el obstáculo principal.PUBLICIDADEl actor destaca su experiencia positiva en formatos como Lip Sync Battle, donde la interpretación se centra en la música y el movimiento, mitigando el efecto de la dislexia (REUTERS/Mario Anzuoni)Aun con esas dificultades, Holland recordó que se desenvolvió con soltura en otros formatos de televisión. Mencionó su participación de 2017 en Lip Sync Battle, donde su interpretación de “Umbrella” se volvió viral y, según su propio balance, terminó siendo uno de los momentos más celebrados por el público.“Recibo más elogios por ese baile que por cualquier otro trabajo que haya hecho”, sostuvo. Con ese ejemplo, marcó una diferencia entre actuaciones que dependen del cuerpo, la música y la puesta en escena, y aquellas que exigen lectura inmediata de texto, que es donde su dislexia pesa más.PUBLICIDADTom Holland anuncia su regreso al cine con los próximos estrenos de Spider-Man: Brand New Day y The Odyssey, junto a Zendaya (Captura de video)El actor señaló que regresará a la pantalla grande en julio, cuando estrenará Spider-Man: Brand New Day y participará en The Odyssey, dirigida por Christopher Nolan. En esos proyectos compartirá reparto con su pareja, la actriz Zendaya, según se indicó en el tramo final del relato.Aunque reconoció el atractivo de una invitación a Saturday Night Live, Holland explicó que su relación con las tarjetas de lectura sigue siendo un desafío específico. Aun así, expresó que valora el carácter divertido y creativo del programa y que prefiere enfrentar ese tipo de experiencia cuando pueda hacerlo en sus propios términos.PUBLICIDAD